TE GANA DE ARIBAS

Lanús terminó el año con una sonrisa al darle vuelta el partido a Talleres en la Fortaleza. Dos cabezazos de Sebastián Ribas revirtieron la desventaja inicial por el gol de Nahuel Bustos. El Granate cierra un 2018 complicado con signos claros de mejoría y buenas expectativas para lo que viene.

 

Por: Nicolás Gómez Cortés

Apenas iban 12 minutos del primer tiempo cuando Ramírez filtró un pase entre los centrales y dejó mano a mano a Nahuel Bustos. El delantero no dudó, y tras una mejor definición, puso arriba a Talleres en el marcador. Sí, la mano arrancaba complicada porque Lanús no se despertaba, no cambiaba el chip y Luis Zubeldía se volvía loco dando indicaciones. Algunos remates de media distancia y malas decisiones en los últimos metros parecían las únicas armas disponibles para llegar al arco del conjunto cordobés.

Sin embargo, a los 26’ las cosas iban a empezar a mejorar. De un centro preciso desde la derecha de Di Plácido llegaba el empate. Sebastián Ribas, de cabeza, mandaba la pelota junto al palo izquierdo de Herrera y estampaba el 1 a 1. El equipo mostraba signos de recuperación en todo sentido, ya sea en la presión y también en la generación del juego de la mano de Lodico y sobre todo de Quignón. La más clara, entre otras, fue la de Lautaro Acosta, quien definió ancho de zurda ante la salida del arquero de la T.

Por su parte, la visita también contó con una para irse en ventaja nuevamente con una habilitación de Ramírez que Juárez culminó con un derechazo al medio que salvó Ibañez.

En el complemento, de entraba iba a llegar el segundo tanto para el Granate como para el uruguayo Ribas. De un tiro de esquina bien ejecutado de Pasquini desde la derecha, y un anticipo de Torsiglieri en el primer palo, el delantero entró en soledad por el medio para nuevamente de cabeza adelantar ahora al conjunto dueño de casa. Sin haber hecho mucho más que Talleres, Lanús había conseguido la eficacia que tanto le costó en el campeonato para poder dar vuelta la historia.

Con el correr de los minutos, los cordobés iban a tener un par de ocasiones para empatar, pero Matías Ibañez iba a ser el encargado en dos oportunidades claras para evitarlo. De contra, De La Vega y sobre todo Acosta en el final, pudieron haber estirado el resultado pero ninguno definió de forma certera como para conseguirlo.

Con esta victoria, el equipo de Zubeldía no sólo pudo salir del fondo de la tabla de posiciones definitivamente (saltó al puesto 19º), sino que logró terminar el año de la mejor manera. Algunos números lo dejan en claro: de los últimos ocho partidos, perdió apenas uno y sin merecerlo (ante Huracán). Además, le marcaron apenas cinco tantos (en tres de ellos mantuvo el arco en cero) y de los últimos cuatro encuentros en La Fortaleza pudo ganar tres. La deuda pendiente sigue siendo poder conseguir tres puntos fuera de casa, pero eso será tarea para cuando se reanude la Superliga en 2019.