SIGUE SUMANDO Y CRECIENDO

Fortaleza Granate

, CRÓNICA

El Granate se trajo un triunfo que vale oro de su excursión en Santa Fe. Con goles de Carlos Auzqui y Lautaro Acosta, se impuso por 2 a 1 ante Unión y de esta manera cosechó su segunda victoria de manera consecutiva en la Superliga. Muy buen primer tiempo del equipo de Zubeldía, que bajó la guardia en el complemento y casi lo paga caro. El Tatengue descontó por intermedio de Yeimar Gómez Andrada de cabeza. 

 

Por: Nicolás Gómez Cortés

En el primer tiempo, Lanús sorprendió saliendo a buscar el resultado desde el primer minuto, mientras que Unión esperó en todo momento. Los de Zubeldía fueron protagonistas y tuvieron más que un argumento para ponerse en ventaja. La primera clara la tuvo Muñoz de cabeza, pero la pelota pegó en el palo y de milagro no terminó en gol. Luego, José Sand contó con dos oportunidades, ambas entrando por izquierda, que el bueno de Moyano logró desviar con lo justo.

Siempre en campo rival, con buenas triangulaciones y juego colectivo, a los 27 minutos iba a llegar el premio mayor. El remate de Carlos Auzqui, que se desvió en Corvalán, descolocó al arquero del Tatengue y se convirtió en el 1 a 0.

Recién a partir de ese momento, el local cambió el chip y se animó a atacar. De no ser por Rossi, seguramente que hubiese logrado emparejar el marcador. Dos chances claras de Bonifacio que el arquero del Grana salvó desviando el balón al tiro de esquina. Fue un instante en el cual los dirigidos por Madelón acorralaron a los de Zubeldía. Pero sin suerte.

En el complemento, el Grana se plantó unos metros atrás y el local intentó sumando gente en ofensiva. Sin embargo, con espacios, Lanús aprovechó: a los 12 minutos, Lautaro Acosta fue letal en el mano a mano y con una definición cruzada puso el 2 a 0. A partir de ese instante, Unión creció demasiado a pesar de estar en una desventajada considerable. Pero sin claridad, más empuje que buen juego. A los 28, a través de una pelota parada logró descontar gracias a un cabezazo del defensor colombiano Yeimar Gómez Andrada. Parecía un envión anímico, pero al equipo de Madelón le faltaron armas reales para conseguir la igualdad.

De esta manera, el conjunto de Luis Zubeldía logró su segunda victoria en la Superliga y de a poco se va acomodando en el lote de los de arriba, como quería su entrenador. Cuando se lo propuso, fue más que el rival y los tres puntos fueron justos. Pero calma, todavía el camino es largo.