“Quiero volver a jugar la Liga Nacional con Lanús”

Fortaleza Granate se dio dio el gusto de hablar largo y tendido con Sebastián Chaine, pivot del equipo de basquet y uno de los referentes del equipo de Álvaro Castiñeira en el Torneo Federal. Cómo vive los días alejado de la naranja, entrenamiento personal, recuerdos en el club, cómo tomó la decisión de que no haya ascensos este año y objetivos para lo que viene.


Por:
Pablo Emilio Stepper Pugliese

-¿Cómo venís llevando la cuarentena?

-Bien, es algo raro y nuevo. Tratando de ponerle buena onda, de estar con buen ánimo y esperar que esto afloje en algún momento.

-¿Cómo es tu situación? ¿Con quién pasás estos días?

-Mi mujer es personal de salud, es kinesióloga. Tuvo que seguir trabajando desde un principio. Estoy solo con mi hijo casi todas las tardes, disfrutándolo. Gracias a Dios una de las cosas que siempre digo es que de lo que más disfruto del basquet es ver crecer a mi hijo que cumple 3 años en julio y tengo ese privilegio de acompañarlo. Es increíble la intensidad que tiene, je.

-¿Cómo es el diálogo con tus compañeros, el cuerpo técnico y los dirigentes?

-Creo que el parate nos agarró en un momento ascendente, donde el equipo estaba encontrando una química que por ahí no habíamos tenido en la primera parte del año. Llevábamos 11 partidos seguidos con triunfos. Con los chicos hablo seguido, justo ahora cerré el Whats App porque estábamos hablando tonterías para distendernos un poco, je. El torneo ya se terminó, la CABB (Confederación Argentina de Básquetbol) dijo que el Torneo Federal se termina sin ascensos ni descensos. Un poco desilusionado, la verdad. Duele porque estábamos con mucha esperanza para el arranque de los Playoffs, buscando sacarnos el dolor que había generado perder el ascenso en el quinto partido el año pasado. Las cartas están echadas y hay que mirar para adelante a todo lo que venga.

-Si bien es entendible que la salud está por encima de todo, es casi inevitable que no afecte esa decisión de que no haya ascensos este año en la parte anímica…

-No me molesta porque no estaría orgulloso de obtenerlo sin haberlo ganado en la cancha. Si bien durante el año fuimos el mejor equipo del país, creo que a la hora de los Playoffs no te asegura nada y quedó demostrado en el torneo pasado. Me parece que es una decisión tomada y hay que aceptarla. No sé si hacer un duelo y como dije antes hay que pensar en lo que viene. Ser positivo que esto en algún momento va a terminar y vamos a poder volver a entrar a la cancha a tirar, entrenar y con suerte lo antes posible comience el torneo que sigue.

-¿Qué recuerdos tenés del ascenso con Lanús en el TNA 2006/2007?

-Fue un año hermoso,mi primer ascenso acá en mi casa con amigos, la familia, con la que hoy es mi mujer en la tribuna. Siempre tengo los mejores recuerdos de ese año. Fuimos un equipo que se armó para salvar la categoría y nos encontramos con una química, un grupo humano tremendo. En la primera parte quedamos segundos, después en la siguiente etapa tuvimos un bajón y cuando empezaron los Playoffs, el equipo agarró una química y un rodaje que no nos podían ganar. Bajamos a equipos que eran candidatos, ganamos de visitante y después gracias a Dios se nos dio el ascenso. Tuvimos un cambio de extranjero sobre el final de la temporada que nos terminó de potenciar. Me acuerdo de esa serie con Argentinos de Junín, la cancha llena y cerrar el ascenso en la Cúpula de Junín, que no ganaba nadie, donde había entre 3000 y 4000 personas. Fue impresionante.

-En 2019 ibas a jugar en Racing, pero decidiste volver a Lanús. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión?

-Yo soy de acá, vivo a cuatro cuadras del club, a mi mujer la conocí dentro del club. Tengo un sentido de pertenencia muy importante con Lanús, empecé a jugar como profesional acá. Hice un año de inferiores y uno sabe que viene a una institución modelo, que vas a cobrar al día y que vas a estar bien. Y fundamentalmente que vas a poder trabajar, que es lo que más busqué en estos últimos años de mi carrera. Un lugar donde pueda desarrollarme y seguir preparándome para ser cada vez un poquito mejor. Sabía que estaba tomando una decisión correcta. Mas allá de todo lo afectivo, lo deportivo y lo económico encajaban para que vuelva al club. Ni lo dudé cuando me llamaron de Lanús, cada vez que me lo cruzaba a Mario “El Cordobés” me hacía un chiste de que tenía que volver. De acá siempre me fui bien, muy querido por la gente, dirigentes y la verdad que volver después de más de 10 años y encontrarte con un montón de amigos que dejé al principio de mi carrera, fue muy lindo.

-¿Con qué plantel te encontraste?

-La vuelta de la temporada anterior, el equipo venía de perder también una final. Se mantuvo a Kevin (Jerez Pilotti) que había sido el mejor base del torneo y compite con pibes de atrás que venían muy bien como Mauri (Marín Lucero), Jorge Quercetti, ahora los dos chicos que están en la Selección Argentina, Lucas y Augusto, Ale Zielinski… Lanús siempre contó con una cantera de buenos pibes. Una de las cosas por las que me trajeron fue para venir a laburar, ser un ejemplo para ellos y tratar que de este proyecto salga lo mejor posible. La verdad que no haber ascendido fue un dolor grandísimo pero hoy ya es parte del pasado.

-¿Hay algún lamento de aquella serie con Central Entrerriano? Tuvieron el quinto partido de local y no pudieron aprovecharlo.

-Lo que siempre digo es que hay algo que no me voy a perdonar nunca en mi carrera de esa serie. En el segundo partido la estaba rompiendo toda y faltando 4 minutos me cobran un técnico por agarrarme la cara. Sé que el árbitro se equivocó, no fue a propósito, se dejó llevar por la euforia del partido porque la verdad que no era una jugada para técnico. Me lo voy a recriminar siempre. Estábamos bien, venía de meter creo que 8 puntos seguidos y me cobran el cuarto foul luchando el poste bajo y cuando me agarro la cara, me doy vuelta y veo que el árbitro cobró técnico. No entendía nada. Me quería meter debajo del parquet, literal. Si hubiésemos ganado ese partido, la historia hubiera sido otra. Hoy es sólo un supuesto. Central nos ganó en la cancha, nos ganó bárbaro. Ellos jugaron una serie tremenda al igual que nosotros. Me parece que fue una serie donde si querés te podes sentar a verla en You Tube y te vas a entretener.

-Con la dificultad para entrenarse en cuarentena, ¿se ponen de acuerdo para hacerlo en conjunto o cada uno lo hace por separado?

-Nosotros entrenamos hasta que se terminó el torneo. Cuando se confirmó que se suspendía, algunos de los chicos decidieron no entrenar más. Yo me tomé dos semanas de vacaciones “fuertes” de no hacer nada, je. Hace tres semanas que empecé a entrenar de vuelta y a prepararme para lo que viene. Creo que si uno tiene la mirada corta, se hace mucho más difícil para pasar la cuarentena. Tengo la vista puesta en mis objetivos, mirando para adelante y quiero que cuando esto termine, si a mi me tiran adentro de una cancha tengo que estar listo para jugar. Tratar a su vez de mejorar cosas, como por ejemplo la parte de la saltabilidad. El basquet hoy está muy dinámico, entonces ese dinamismo que tiene el jugador número cinco de a poco está desapareciendo. Por un lado porque surgieron los estadísticos en el deporte. Con el Profe Mati Farías que es de Lanús y la verdad que estoy súper contento porque el pibe labura bárbaro, estamos entrenando duro todas las mañanas para estar listos y mejorar cosas puntuales que creo que tengo que mejorar.

-¿Tienen alguna fecha estimativa de la posible vuelta?

-Cuando salió el comunicado de la suspensión del Torneo, la CABB puso como fecha estimativa para arrancar el torneo que viene a fines de octubre. La verdad es que no se sabe… Creo que va a depender mucho de la situación sanitaria y general del país. Soy optimista y tengo la esperanza de que en octubre podamos volver a jugar porque además también lo necesito. Es mi trabajo, con lo que como y también mi familia. Tengo la meta puesta ahí.

-¿Cómo ves el armado estructural del basquet con Federico Helale a la cabeza como directivo? Hubo una reestructuración importante desde la época de Silvio Santander y un equipo que jugó una final de Liga Nacional.

-Silvio marcó un antes y un después en el club, lo que es la organización. Si bien no tuve la posibilidad de jugar con él, pude compartir varios entrenamientos porque gracias a Dios nos invitó a hacer dos pretemporadas. Fue cambiando la cabeza de los directivos y jugadores en esto de hacer proyectos a largo plazo, de trabajar mejor las inferiores. Después el club tomó la decisión de que el basquet deje de jugar la Liga por una cuestión económica, que me parece que está bien porque el club en vez de seguir endeudándose, tenía que acomodar unas cuentas con el fútbol. Decidieron bajar al Federal donde por supuesto los gastos de logística son más chicos, al igual que los contratos. Ahora el club es más ambicioso y quiere volver a la Liga, me parece bárbaro. Desde el primer día que me habló, Fede me dijo que quería que Lanús vuelva a jugar la Liga Nacional y que sea parte del proyecto y es una responsabilidad hermosa que te dan y al mismo tiempo un trabajo donde tenés que tomar conciencia que no es para venir a pavear (Sic). Él es un gran dirigente, en lo humano también. En estos dos años se portó excelente y nunca me faltó nada. De hecho, con el inicio de la pandemia tuve algunas cositas que solucionar, lo hable con él y las solucionó. Tiene buenos gestos humanos y estoy agredecido a Fede y a Lanús por la oportunidad de volver.

Fortaleza Granate

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