Pasos al costado

Lanús perdió un partido increíble frente a Patronato y se despidió demasiado pronto de la Copa Argentina. A pesar de haber jugado mucho mejor y ponerse en ventaja dos veces, los de Paraná lograron reponerse para cerrar el partido 2 a 2 y forzar los penales, donde terminaron como vencedores por 5 a 3. Esquivel y De La Vega, los dos golazos para el Grana, y Junior Arias en dos ocasiones para el Patrón (uno de penal).

Perder siempre duele. No importa las formas. Cuando haces las cosas mal, por descarte, te quedas con las manos vacías generalmente. Ahora, cuando tenés una buena noche, con puntos altos, metés un gol más lindo que el otro, y todo indica que tendrías que haber ganado, seguro que el trago tiene sabor mucho más amargo que en otras oportunidades. Porque a la hora de merecer, no hay una sola duda de que Lanús tendría que haber avanzado de ronda en la Copa Argentina.

Jugó bien el equipo de Luis Zubeldía, enchufado, corriendo, metiendo, buscando el arco rival. Generó muchas situaciones. Dejó un gran esfuerzo en el campo de juego. Pero falló, también. Ganando dos veces, tu rival sin hacer demasiado llegó al empate. Faltando 10, ¡y ganando! jamás te pueden agarrar mal parado en un partido de eliminación. Le pese a quien le pese. Un detalle, no menor, te dejó afuera.

El partido fue de alto vuelo, hay que decirlo. Con Lanús siempre metido en campo rival, abocado a conseguir la apertura del marcador, cosa que le costó por falta de puntería o alguna buena intervención de Matías Ibañez, figura del conjunto de Paraná, que de manera más sacrificada también intentó lastimar a Morales pero sin tanta claridad en sus llegadas. Sobre el cierre, a los 43 minutos, Matías Esquivel sería el encargado de marcar el primer tanto de la noche, por medio de un zurdazo con rosca que se clavó junto al palo derecho de Ibañez. Golazo del chiquitín, que junto a Pedro De La Vega serían los mejores del Granate a lo largo del partido.


En el complemento, los dirigidos por LZ insistieron en su afán de ampliar la ventaja y de no ser por Ibañez seguro lo hubiesen conseguido. Con el Pepo inspirado, Lanús sabía que pasando la mitad de cancha era un peligro constante para Patronato. Pero iban a empezar a pasar cosas impredecibles. A los 23, de un centro que terminó pegando en la mano de Burdisso, llegó el empate para el Patrón. De penal, Junior Arias le daba aire al equipo de Delfino en su peor momento de la noche en Sarandí.

Enseguida, el Grana respondería: a los 27, De La Vega la colgó del ángulo a través de un tiro libre lejano y ponía el 2 a 1. Tranquilidad y confianza para el desenlace del encuentro. A los 31, Cernadas no midió con la misma vara a la hora de señalar una mano clarísima de Nievas a un metro del arco de Patronato. Y a los 36, llegaría el momento en el cual Lanús pecaría como ya lo hizo varias veces.


De un ataque de Lanús, a una contra de Patronato y la igualdad de Junior Arias. Todo en un abrir y cerrar de ojos. ¿Por qué? Imposible de entender. No había necesidad de quedar tan expuestos, sabiendo que de contra el rival contaba con jugadores rápidos para lastimar. En fin, 2 a 2 y otra vez a empujar para buscar la clasificación, que no se daría nuevamente por Ibañez (le tapó un mano a mano sobre el cierre a Orozco) y por medio metro por encima del travesaño el remate del final del Pepo.

Después, desde los doce pasos, la suerte quedaría echada a favor de Patronato. De La Vega, el mejor de Lanús, falló estrellando la pelota en el travesaño. Y los de Paraná, no desperdiciaron su chance y marcaron los cinco penales que ejecutaron. Final impensado, pero real. Chau Copa para el Grana.

Nicolas Gomez Cortes

Nicolas Gomez Cortes

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