OTRO CLÁSICO EN CERO

El Clásico del Sur se quedó sin dueño. Banfield y Lanús igualaron 0 a 0 en el Florencio Sola y de esta manera repartieron puntos. Si bien el partido fue bastante parejo, en líneas generales el conjunto de Luis Zubeldía fue superior y mereció más. Incluso marcó un gol válido el cual fue anulado incorrectamente a Lautaro Acosta al minuto de juego por supuesta posición adelantada. 

 

Por: Nicolás Gómez Cortés

Lanús no pudo con Banfield. A pesar de ser superior en gran parte del partido. O de marcar un gol al minuto de juego anulado por una supuesta posición adelantada de Lautaro Acosta. Cuando estás torcido, estás mal rumbeado, las cosas cuestan mucho más. Y eso, es algo que irreprochablemente le está jugando en contra al equipo de Luis Zubeldía, que juega mucho mejor que el rival de turno, pero no liga. O no la mete, parecido. Lo cierto es que el empate 0 a 0 en el Florencio Sola, le termina cayendo mejor al Taladro. Por cómo se dio el partido y el desgaste que hizo cada uno.

En la primera parte fue todo de color Granate. Sacando la jugada del minuto de juego ya mencionada anteriormente, en donde Acosta marcaba el gol que terminó siendo anulado, el conjunto visitante no dejó jugar al rival y se plantó en su campo en búsqueda del gol que nunca llegó (ni llega últimamente). Con buenas proyecciones por las bandas, algunas buenas individualidades y buenas ejecuciones de pelota parada, Lanús fue una y otra vez. Ribas, de flojo presente, tuvo de zurda una más que clara, pero le entró mal y se fue por encima del travesaño. También Marcelino Moreno, de contra, definió fuerte pero sin dirección. Por su parte, los dirigidos por Falcioni en la primera que llegaron casi se ponen en ventaja. Cvitanich estaba adelantado cuando arrancó la jugada que terminaba con el gol de Calello.

En el complemento, Banfield mejoró. Pero así y todo no fue superior al Granate. Aparecieron los espacios, se sintió el desgaste de la primera etapa y en el medio hubo mucha menos marca. Llegaron ambos, sin tanta profundidad como para lastimar. Pero los de Zubeldía contaron con las mejores oportunidades como para llevarse el triunfo. Ambas, en el botín zurdo de Nicolás Pasquini. Primero, de volea tras centro de Marcelino, cruzado y apenas afuera. Después, de tiro libre, con una delicia que se estrelló en el ángulo derecho de Arboleda.

Sin mayores emociones sobre el cierre, el 0 a 0 terminó siendo un sabor agridulce para Lanús, que intentó y buscó mucho más. Quizá por necesidad, o por amor propio para poder darle una alegría a su gente. No se pudo.