LA CASA ESTÁ EN ORDEN

En la Asamblea Anual Ordinaria, Lanús aprobó por unanimidad -y con aclamación- la Memoria y Balance N° 105 del ejercicio finalizado el 31 de agosto de 2019, con un superávit de más de 80 millones de pesos, que por primera vez se ajustó a la inflación (de lo contrario, hubiese cerrado en $209 millones). Además, el club cuenta con un patrimonio neto de $2.180 millones.

El Club Lanús siempre es sinónimo de crecimiento y números en orden. Esa idea se plasmó una vez más en el ejercicio superavitario que se aprobó por unanimidad en la noche de este viernes en la Asamblea Anual Ordinaria, realizada en el Gimnasio Arturo Rellán de la Sede Social, en Av. 9 de Julio 1680.

La misma estuvo encabezada por los directivos Nicolás Russo (presidente); Hernán Arboleya y Alejandro Rellán (vicepresidentes 1ro y 20, respectivamente); Alejandro García Derwick (secretario) y Emanuel Vallarino (pro-secretario); Ezequiel Naruk (tesorero) y Norberto Alarcia (pro-tesorero); junto a Pablo Pantano, Cristina Leiva y Diego Mesiano.

Luego del sentido homenaje a Horacio Damonte, histórico dirigente del club fallecido este año, se consideraron y aprobaron cada uno de los cuatro puntos de la Orden del Día, incluida la Memoria y Balance General N° 105, en el ejercicio administrativo entre el 1° de septiembre de 2018 y el 31 de agosto de 2019.

El resultado extraordinario de la venta de Esteban Andrada a Boca posibilitó un cierre favorable con superávit de $80.935.155, que presenta una salvedad: tal como explicó Naruk en su exposición, debido a la normativa que se aprobó recientemente, por primera vez se ajustó un balance del club por inflación, retroactivo de 2003 a la fecha. Esto quiere decir que, de haber tenido las condiciones contables habituales de los últimos años, el superávit hubiese sido de $209 millones de pesos.


“La institución presenta un patrimonio neto de $2.182 millones de pesos, con un pasivo de $39 millones, de los cuales $300.000 son no corrientes, por ende afectan a más de un período. Y el resto son corrientes, fundamentalmente sueldos devengados del mes de agosto y pagos en los primeros días de septiembre, por lo cual el club está absolutamente saneado y no tiene deudas, con una condición de solvencia casi perfecta”, analizó el tesorero ante los asociados presentes en la Asamblea.

Al mismo tiempo, Naruk reconoció la tarea y el empeño de cada área para sacar el club adelante en un contexto económico nacional muy adverso. “Para el año durísimo que tuvimos en la economía, con altísima inflación y mucha recesión, que presentó grandes dificultades para sostener los ingresos ordinarios del club y con esto generar más dependencia de los recursos extraordinarios, como son la venta de jugadores, fue un 2019 muy bueno para Lanús. Agradezco a todas las comisiones de cada una de las actividades del club por el esfuerzo y el nivel de cumplimiento de las decisiones de la tesorería central. Con todas estas medidas y políticas que implementamos, pudimos lograr este ejercicio superavitario nuevamente”, concluyó, con una aclaramación generalizada que demuestra el camino a seguir. Lanús es un ejemplo para todos. La casa siempre está en orden.