“EN EL ÉXITO ES TODO MUCHO MÁS LLEVADERO”

Luis Zubeldía se sacó el cassette y en una charla imperdible con Lanús 2000 dejó varios temas para destacar. El entrenador de Lanús no se guardó nada y manifestó, por ejemplo, que no era su idea que Ribas se vaya. También, que sintió “que había que hacer un cambio en defensa”. Que le falta un enganche y un cinco más en el plantel, a pesar de que Belmonte puede acomodarse en esa posición. Que aspira a mejorar la campaña anterior y terminar entre los ocho primeros. Que en el fútbol siempre hay un desgaste imposible de evitar y que prefiere no pensar en el futuro.


Por:
Nicolás Gómez Cortés

-¿Qué balance hacés de la pretemporada?

-La pretemporada fue muy buena. Sabemos que no es determinante, pero muy conforme. Es difícil que salga todo bien, más con un viaje complejo a Colombia con distintas culturas. Le tenía cierto temor, pero salió muy bien. En el mercado de invierno los grupos están menos consolidados, y estos viajes ayudan a fortalecer vínculos. Pero todavía necesito cerrar el plantel, falta madurar. También para que los que están se queden tranquilos, sepan que rol van a cumplir y los que no, busquen nuevos horizontes. El jugador se va dando cuenta. Siempre les digo a los jugadores, si tienen alguna duda vengan a hablar. Somos gente abierta y comunicación. Soy muy preciso y me gusta que tengamos esa confianza. Jamás le cierro la puerta a nadie.

-¿Algo así fue lo que pasó con Ribas?

-Es justo que la dirigencia si invirtió en un jugador quiera recuperar algo de ese dinero. Ribas no estaba en los planes que se fuera, pero sabíamos que podía existir la posibilidad de que se vaya por la actualidad de Sand, que es un símbolo del club. Cuando lo planteó, automáticamente le dije a la dirigencia que le abra las puertas para que busque minutos en otro lado. Estaba muy conforme con él, pero sabía que no eran compatibles con Pepe. No podía cerrar los partidos con ellos dos juntos. No los favorecía a ninguno juntándolos. Es muy profesional, entrenaba muy bien y ayudaba en el grupo. No fue fácil.

-¿Por qué elegiste a Orsini a la hora de reforzar el ataque?

-Quisimos buscar un nueve que sea compatible con José y nos detuvimos en Orsini. Estaba Albertengo como posibilidad, pero con Orsini sentimos que le podíamos brindar un trampolín y nos sentimos esperanzados en que pueda darnos mucho más de lo que dio hasta ahora. Es joven, con mucho recorrido, pero lo mejor para un jugador es poder detenerse en un club y qué mejor que Lanús para lograr el objetivo de crecer.

-¿No pensás que puede tapar a juveniles que vienen pidiendo minutos?

-Si viera que la llegada de un jugador tapa a un chico del club no hago el cambio. En todo caso es para que mejore y elevar la vara. Yo sé que jugadores pueden jugar en Lanús, lo digo convencido. Sé cuales pueden jugar en Primera en el corto o mediano plazo.

-Da la sensación de que en tus equipos, el nueve nunca sale. Pasa con Sand…

-Uno trata de armar un esquema de organización. Me ha pasado decirle a un jugador que jugas el fin de semana en un 90% de posibilidades. Dame aunque sea un 10% de chances de cambiar de idea, si no perdes credibilidad con el jugador. Siento que los que juegan cerca de los arcos, arriba o abajo, cuanto más confianza le des más jugo le podes sacar. Por eso son titulares. Rossi, Sand, son titulares. Y con el volante central me pasa algo parecido.

-Fuiste claro a la hora de traer refuerzos. Había una necesidad de buscar gente que te de mayor seguridad en la última línea.

-Vino Muñoz, vino Rossi… Sentí que había que hacer un cambio en defensa. Los que estaban lo hicieron bien, simplemente que uno toma decisiones para mejorar. Venimos de sacar el 48% de los puntos, busco superar los 50 para estar lo más arriba posible. Necesitaba renovar para avanzar.

-¿Sentís que el plantel se reforzó como querías?

-El equipo va en camino a reforzarse del todo. Necesito tiempo para que se acomoden, pero en dos semanas deberíamos estar a punto. No todos llegaron de la misma manera. No tengo dudas que son nombres para estar mejor. Está muy difícil para los equipos normales poder incorporar, más si no vendes. Uno trata de hacer movimientos justos. Queríamos cubrir el medio con otro volante central, un enganche y un extremo. Arriba, se llega a resfriar Acosta y no tenemos alguien consolidado para que juegue, tenemos signos de interrogación. Auzqui puede ser una pieza muy interesante. De diez, a Lodico y a Vera, pero son chicos del club que le falta crecer. No puedo confiarme. La temporada es larga. Quiero ser competitivo y la única manera es teniendo buenos jugadores. Belmonte es una variante para Quignón, con un perfil diferente. Lo hablé con él y me miraba de reojo, je. Es un volante con llegada al gol y el lógico que no le guste jugar atrás. Pero lo probé y anda muy bien.

-¿Te da miedo o temor pensas en el promedio?

-Lo que nosotros tenemos que hacer es fortalecer una idea, tener un plan B, que los jugadores que llegaron encajen rápido… Es imposible trabajar pensando que vamos a perder tres partidos seguidos. No me lo pongo a pensar, porque en el peor de los casos ahí es donde se ven las mejores cualidades de todos. Va a ser muy parejo el campeonato, debemos estar atentos a mejorar siempre para no caer.

-¿Qué te pasó por la cabeza cuando se mencionó tu nombre para la Selección de Ecuador?

-No logramos títulos en los lugares que estuvimos, pero aun así conseguimos un respeto muy grande como cuerpo técnico. Eso para mí es el triunfo mayor. No siempre es éxito es del que gana. Quiero mucho a Ecuador, fueron tres años donde la pase muy bien.

-¿La gente se puede ilusionar con un Zubeldía por muchos años?

-Yo estuve cinco años en el plantel profesional y el desgaste fue grande. A tal punto que cuando dirigí ante Vélez, quizá la forma no era la ideal, pero te lleva a tomar decisiones. El fútbol te lleva a eso. Es difícil proyectar. Las relaciones son jodidas, no es fácil. En el éxito es todo mucho más llevadero, como pasa con Gallardo. Ojalá que podamos hacer una etapa muy buena, que estoy convencido que así será, y el día que me vaya sea de la mejor manera. Que el hincha siempre me siga tratando como ahora, tan bien.

-¿Cuál es la principal prioridad a la hora de ponerte objetivos para lo que viene?

-Es difícil plantearse un objetivo en la Superliga porque hay mucha paridad, pero estar entre los ocho primeros es un buen número. Quizá agarras una buena racha y terminas peleando el campeonato, pero además entras a Copas internacionales. Sería una buena escalada sabiendo que puede pasar cualquier cosa. Hay que ser muy equilibrado en la Argentina. Hay que saber levantarse cuando te golpean.

-El caso de De La Vega, ¿cómo lo vas llevando después de todo lo que pasó?

-Está entrenando muy bien, tratando de estar físicamente de la mejor manera para poder estar a la par del grupo. Esto, más allá de lo que pueda pasar si llega o no otra oferta. Estoy pensando en ponerlo a pleno desde esa parte, desde lo físico, para que el resto pase todo por mí. Siempre le digo, si entrenas conmigo dos meses seguidos, vas a ver que vas a crecer en todos los aspectos. Lo veo bien, tiene 18 años… hay que entender eso. Es un refuerzo más, lo estamos poniendo bien. A Pedro le gusta el arco, cuanto más cerca esté del área mejor. Está para jugar más por la banda, pero por adentro puede ser importante. Tiene remate, le gusta el gol y puede ser un complemento de un José Sand, por poner un ejemplo.