¡La vacuna China!

Con un zurdazo mágico de Matías Esquivel sobre el final, Lanús se lo dio vuelta a Atlético Tucumán y se quedó con tres puntos importantísimos en La Fortaleza. Fue 2 a 1, por la fecha 4 de la Copa de la Liga, que le permite al Grana mantenerse entre los de arriba. Guillermo Acosta había adelantado a la visita, mientras que José Sand logró el empate transitorio, de penal.

Si primero hay que saber sufrir, como ya pasó hace algunos días por Copa Argentina, luego hay que saber aprender de los errores. No siempre se puede dar vuelta un resultado. Pero si algo tiene este Lanús es nunca bajar los brazos.

De aquella casi eliminación ante San Pablo en Brasil, a esta tarde noche contra Atlético Tucumán. Siempre, le queda un extra parece. En esta oportunidad, el juvenil Matías Esquivel fue el as de espadas para dar vuelta una jornada complicada. Su zurdazo, quedará guardado en un cuadrito para siempre.

Gracias a esa genialidad, a los 44 del segundo tiempo, el Grana volvió a la victoria. Después sí, habrá tiempo para sentarse, evaluar, entender que hay cosas que ya no van y seguir. Si de los errores se aprende, Luis sabe que debe cambiar.

En la primera etapa, el Grana fue de mayor a menor. De casi ponerse en ventaja, por medio de una buena combinación en ataque que culminó con un pase de Sand para que De La Vega defina apenitas afuera, a sacar del medio. Sí, por los tucumanos en la primera seria que tuvieron, se pusieron en ventaja. De un tiro libre del Bicho Aguirre, llegó la apertura del marcador: Morales respondió bien en dos oportunidades, pero en la última pelota Guillermo Acosta aprovechó un rebote y puso el 1 a 0 a los 24 minutos.

Lanús sintió el golpe, retrocedió varios casilleros y todo hacía indicar que mucho debía cambiar para meterse en partido en el segundo tiempo.

En las bandas, Luis tiene trabajo: Hay cosas que vuelven a suceder, una y otra vez. De La Vega, otra vez por la banda derecha, no fue lo que quiere ser. Apenas duró una hora en cancha, algo que viene pasando en reiteradas ocasiones. Sí, por más que él mismo en algunas oportunidades intentó meterse por el medio. A su vez, el desgaste que hizo Lautaro Acosta por izquierda (y derecha en el complemento), jugando de tres bis y puntero en cada ataque, puede ser peligroso o propenso a una lesión.

En el complemento, la visita de a poco se fue refugiando y Lanús fue equivocando los caminos una y otra vez en cada avance que prometía y se esfumaba. Una mala tarde la puede tener cualquiera, y ahí se pudo observar la mano del técnico cuando mandó a la cancha a Orozco y a Esquivel, dos piezas claves en la remontada.

Por un lado, el delantero -que venía de morfarse un gol tremendo abajo del arco- participó en la jugada del gol de Sand provocando el penal a los 27 (falta del Bicho Aguirre). Y ni hablar del Chino, que entró para generar juego y terminó siendo el héroe de la noche. Otra vez, como en Mar del Plata, plasmó un remate impresionante a colocar que se colgó del ángulo más lejano de Lucchetti, a los 44 minutos. Con esta victoria, Lanús suma 9 de 12 en juego y se mantiene arriba de la Zona B con Vélez e Independiente.

Golpe final

Lanús se quedó con las manos vacías en su visita a Santa Fe. Frente a Unión, y luego de estar dos veces arriba en el marcador, terminó perdiendo 3 a 2 por el gol en el descuento del juvenil Juárez. De esta manera, los dirigidos por Luis Zubeldía, que se habían adelantado por Orsini y Sand en cada tiempo, dejaron pasar la chance de quedar como líderes del Grupo 2 junto a Vélez, que ahora manda con puntaje perfecto.

¡Ay Lanús! Qué manera de desperdiciar una chance tan concreta para mirar a todos desde arriba en el tan complicado Grupo 2 de la Copa de la Liga Profesional.

Un partido que parecía controlado, que a pesar de las complicaciones que fueron surgiendo, lo tuvo arriba en el marcador en ¡dos oportunidades! Y que finalmente lo deja con las manos vacías. Sí, como a un niño que le sacan las golosinas de sus manos. Casi sin argumentos, Unión le ganó. Se lo dio vuelta. Y se lo ganó bien, con sus limitaciones, pero sacando fruto de los enormes errores que tuvo el Grana.

De ir dos veces ganando, a perder, algo tuvo que haber pasado… Unión le dio la pelota, lo provocó, lo esperó en su campo y de contra, desde el vamos, siempre tuvo bien en claro cómo iba a lastimar a Lanús: por los costados. A espaldas de sus laterales (sí, una vez más). A lo largo de los 90 minutos, el Tatengue siempre insistió con esta receta. Y como resultado, se llevó tres puntitos. Nada mal, ¿no?

En la primera parte, todo parecía que sería color de rosas. 15 minutos solamente habían transcurrido, y Lanús ya estaba 1 a 0 adelante. Buen centro de Bernabei, cabezazo letal de Orsini -quizá en la única que le llegó clara- y adentro. El Grana estaba bien parado hasta ahí. Pero se dio una situación particular, que se repitió en el complemento.

Cuando Unión estaba peor, lastimó. Sin mucha organización de juego, en la famosa segunda jugada que tanto insisten los técnicos, los santafesinos también sacaron ventaja. A los 35, Galván le fue con todo a Acosta -sin falta, pero sí con fuerza excesiva- ganó y habilitó a Juan Manuel García. El delantero enfrentó a Morales, y con una definición cruzada muy pronunciada, estampó el 1 a 1. Floja reacción del arquero, que tuvo una noche complicada cada vez que le llegaron.

En otro orden, antes del final, Sand tuvo el segundo, pero falló solo abajo del arco ante Moyano uno de esos goles que el Pepe no suele fallar.

Sin embargo, en el complemento, tendría revancha rápidamente. Otra vez desde los doce pasos. A los 4 minutos, sí otra vez rapidito, el correntino ponía el 2 a 1 que nuevamente daba confianza y seguridad. Pero la alegría duró poco. Poquísimo. A los 9, de un pelotazo anunciado a espaldas de Aguirre -¡Otra vez!- Zenón envío un centro pasado al único hombre Tatengue en el área. Sí, otra vez García, que con un cabezazo sencillo dejó parado a Morales (Lautarito…) y puso el 2 a 2. Con escasas armas, Unión se metía en partido de nuevo.

La historia continuó con Lanús insistiendo con mayor esfuerzo con el correr de los minutos, sin muchas ideas, y con Unión a la espera y con sus mismas intenciones. Es decir, a más esfuerzo y desgaste, menos resultado. El Grana siempre pareció estar cerca, pero se quedó en eso. En cambio, Unión, firme atrás, estaba a la expectativa de lo que finalmente iba a suceder.

A los 48, sobre el cierre, con Lanús plantado en campo rival, otro pelotazo, una nueva segunda pelota aprovechada por el local, y final anunciado. El juvenil Juárez, de media distancia, esquinó su derechazo y Morales no logró desviar la pelota en su máxima expresión. Apenas la rozó, y se metió junto al palo. El golpe final, merecido quizá, hundió al Granate que pagó caro su inocencia.

“Sigo con hambre y ganas de competir”

José Sand se mostró muy motivado con este nuevo arranque de temporada, en los cuales además de sumar tres triunfos al hilo viene de marcar dos tantos de manera consecutiva. En dialogo con 947 FM Radio, el delantero de 40 años superó la molestia que venía arrastrando en su rodilla y está más vigente que nunca. Sí, con 136 tantos en su haber, el hombre gol récord Granate no se rinde y va por más.

José Sand disfruta su momento. Eterno, claro. El día a día en Lanús, su Lanús. Su lugar en el mundo. Cada partido, nunca se da por vencido. Corre hasta el último minuto, pelea, se tira a los pies como un pibe que recién arranca. No le gusta salir, y siempre quiere más.

A sus 40 años, y con 136 goles en el lomo con la 9 Granate, pareciera no tener fecha de vencimiento. Viene de marcar en los últimos dos partidos de manera consecutiva, su rodilla responde cada vez mejor, y su retiro cada vez se ve más lejos.

Bancado desde el primer momento por Luis Zubeldía, quien se cansa de hablar a los cuatro vientos por su continuidad, y ni hablar por sus compañeros, que lo ven como uno de los principales referentes de la institución, Pepe sigue dando que hablar.

En diálogo con 947 FM Radio, el correntino se mostró muy metido en este nuevo comienzo de temporada y habló de varios temas que al hincha de Lanús siempre van a interesarle. Sobre todo, cuando menciona esa pasión que lo caracteriza de vivir cada partido y cada entrenamiento como una final.

“Sigo con esa hambre y las ganas de querer competir con los chicos. Eso hace que me levante cada mañana, más cuando estás en un club que querés”, explicó Sand, quien al mismo tiempo destacó: “Durante el partido no siento el cansancio. Después de jugar sí, me cuesta un poco más recuperarme. Siento más los golpes”.

BANCA DEL OTRO ÍDOLO. Post partido con Real Pilar, Lautaro Acosta deseó que la despedida del Pepe sea a cancha llena y con la gente de Lanús. ¡Que así sea, Laucha!


Sus buenos -y reiterados- rendimientos, a los cuales además de goles ahora les aportó un mayor sacrificio y también juego asociado a la hora de generar desde unos metros más atrás, hicieron que el Negro se destaque con una nueva faceta. Descargas de primera, tacos y pases filtrados como en el gol de Orsini ante Real Pilar, por mencionar el último partido, hicieron que Pepe saque pecho y se tome con humor la consulta ante dicha cuestión: “Exploté tarde en Lanús, a los 27 años. Quizás ahora se ven cosas que antes no se veían, pero es porque no me prestaban tanta atención, ja”.

Por otro lado, Sand valoró el gran momento que atraviesan varios juveniles en este periodo de transición que atraviesa el club, y hasta se animó a revelar quién es su favorito, por llamarlo de alguna manera, claro. “Los chicos vienen creciendo. Toto (Belmonte) fue el que mejor se adaptó a Primera. En las inferiores hay muchas condiciones”.

Primero hay que saber sufrir

Lanús no la pasó bien en su debut de Copa Argentina. En Sarandí, jugó un primer tiempo para el olvido contra el humilde Real Pilar -de la Primera C- y se fue abajo en el marcador, por el gol de Diego Crego. Sin embargo, en el complemento las cosas cambiaron y terminó consiguiendo la clasificación. Fue 3 a 1 nomás, gracias a los gritos de José Sand (penal), Franco Orozco (en posición adelantada) y Nicolás Orsini. En la próxima etapa, el Grana se medirá contra Patronato por los 16avos de Final.

Hay errores que te pueden dejar fuera de combate muy rápido. Días en los que te levantas mal y no hay vuelta atrás. Y ese parecía ser el panorama para Lanús en la noche de Sarandí. Justo en su debut por Copa Argentina, y ante un -para muchos- desconocido rival como Real Pilar de la Primera C. Es que los dirigidos por Zubeldía hicieron todo lo posible para pasarla mal, jugando un primer tiempo para el olvido.

Más allá de un comienzo quizá alentador, con alguna llegada de De La Vega por derecha, un tiro libre de Esquivel o un cabezazo solitario de Belmonte, el Grana de a poco se apagó. Se quedó sin argumentos muy fácilmente, y de manera insólita perdió el control del juego. Eso le dio confianza a Real Pilar, que con sus humildes armas se las arregló no solo para empezar a llegar al arco rival, si no a ponerse adelante en el marcador. A los 43 minutos, Diego Crego puso el 1 a 0, para nada exagerado. Lanús lo mereció. Perdido en todas sus líneas, con bajos rendimientos que preocupan (De La Vega atado a la banda no da signos de mejorías, ni Vera o Esquivel cuando tienen minutos en cancha), se complicó demasiado.


En el segundo tiempo, al minuto de juego tuvo un golpe de alivio importante cuando José Sand facturó de penal y puso las cosas 1 a 1. Pero, así y todo, su rival insistió y le hizo frente en todo momento. Otra hubiera sido la historia si Arasa, árbitro del encuentro, le hubiese sacado la merecida tarjeta roja a Matías Pérez por el terrible planchazo contra Ríos a los 19 minutos.


Para colmo, un ratito después, tras una buena maniobra de Lautaro Acosta, el que apareció para estampar el 2 a 1 a favor del Grana fue Franco Orozco, con la salvedad de que el delantero que recién había ingresado estaba en posición adelantada. Sí, Real Pilar fue perjudicado por duplicado. Luego, con un Lanús más afianzado con los ingresos de Quignón y Orsini, el resultado pudo ser más abultado. Bernabei tuvo dos chances claras, de las cuales una pegó en el palo. Sobre el final, tras una linda habilitación de Sand, el que liquidó el asunto fue Nicolás Orsini, con un leve desvío en un defensa contrario (Fernández).


Sí, primero hay que saber sufrir para este Lanús que sumó su tercer triunfo al hilo en lo que es este arranque de temporada, que tiene puntaje ideal en el torneo local y que ahora deberá medirse con Patronato para seguir avanzando en la Copa Argentina. Jugando de esta manera, le será muy complicado.

Vendetta Granate

Lanús ganó un partido durísimo en La Fortaleza. A 28 días de la derrota ante Defensa, por la Final de la Sudamericana, pudo darse el gustito de ganarle por el campeonato local. Con goles de Tomás Belmonte y José Sand, de penal, los dirigidos por Zubeldía sumaron su segundo triunfo al hilo en la Copa de la Liga Profesional, que lo ubica en lo más alto de la Zona B. 

En el primer tiempo estuvo la clave del encuentro y toda la emoción de la tarde en Cabrero y Guidi. Fue de ida y vuelta, dinámico, con chances en los dos arcos. Pero Lanús supo sacar provecho de dos jugadas puntuales para lastimar al conjunto de Varela.

Primero con el siempre completo Belmonte, de gran partido junto a Quignón en el medio, y después por medio del penal marcado por José Sand (previa mala salida de Defensa, que recuperó Paloma Pérez y fue derribado antes de rematar frente al arco).

La visita, que había llegado al empate minutos antes del tanto de Pepe por una buena maniobra colectiva por la banda derecha (lugar preferido para atacar y en donde el Grana nunca pudo encontrarle la vuelta) que selló Romero de volea, insistió siempre en buscar el arco de Morales, pero no estuvo fino a la hora de cerrar las jugadas. El empate, a esa altura, no hubiese sido una locura.

En el complemento, el cansancio empezó a jugar su parte y las acciones, de a poco se fueron apagando. En ese contexto, la historia era parecida, pero con un Lanús mucho más retrasado intentando conservar los tres puntos.

Por su lado, Defensa iba y sumaba gente en ataque, pero tibio de tres cuartos hacia adelante. Romero tuvo una muy clara, pero Aguirre cerró justo cuando el arco estaba vacío y así evitó la igualdad. El último tramo, el Halcón fue perdiendo impulso y llegar a Morales fue imposible. Ya había hecho el desgaste y se quedó sin ideas.

El Grana, que solo llegó con un remate de Orsini en esa segunda parte, terminó celebrando un muy buen arranque en la Copa de la Liga, con seis puntos sobre seis en juego.

De palomita a la victoria

El equipo de Zubeldía arrancó con el pie derecho su presentación en la Copa de la Liga, y en condición de visitante, se impuso 1-0 ante Independiente. El gol, de cabeza, fue obra de Guillermo Burdisso. Buena presentación de Lanús, que logró un mejor rendimiento en el segundo tiempo y encontró sus puntos más altos en el doble cinco Quignón – Belmonte, y fue punzante por la banda izquierda con Bernabei y De la Vega.

El primer tiempo fue parejo, pero con algunas diferencias. Por un lado, Independiente a la espera, bien plantado abajo y con jugadores rápidos para salir de contra. Del otro, un Lanús que juega casi de memoria, con mucho dominio de pelota, pero con ciertas complicaciones a la hora de generar peligro (algo que le viene pasando desde hace rato).

Con este panorama, las cosas se fueron dando de manera natural a lo que pedía el juego en la previa. Fue el Grana el que hizo mover el balón, se mostró más tranquilo, pero cuando pasó la línea de mitad de cancha hacia el arco del Rojo se nubló.

Salvó algunas pinceladas de Pedro de la Vega, el mejor en esos primeros 45 minutos, al resto le costó demasiado. El propio Pepe tuvo las chances más claritas, sobre todo a los 31’, cuando enganchó de izquierda hacia adentro y sacó un lindo remate que se fue apenas por encima del travesaño.

Del otro lado, el conjunto local estuvo muy impreciso y por momentos pareció un equipo muy largo. Sin embargo, con muy poco le alcanzó para tener las chances más importantes. Primero con Velasco, con un lindo derechazo desde la izquierda que se fue ancha, luego con un pase filtrado de Romero que Soñora no logró definir frente a Morales, y, por último, en tiempo adicionado, con un Pablo Hernández que apareció en soledad en el segundo palo y tras un pase excelente de Asis, se lo comió abajo del arco de manera increíble.

En el complemento, Independiente insinuó otra cosa. De entrada, se adelantó y buscó jugar en campo rival. Pero su idea duró poco. Lanús logró sacarle la pelota nuevamente y con el correr de los minutos dio un giro en el partido a tal punto que el Rojo nunca pudo encontrar la vuelta.

Decididamente, el Grana fue el que quiso ganarlo, atacando en todo momento por las bandas y sin dejar jugar a su rival. Tuvo sus chances, primero con Orsini (habilitación de taco de Sand) que mano a mano falló frente a Sosa. Y luego con Burdisso, con un cabezazo de pique al piso que se estrelló en palo. Hasta que la tercera fue la vencida. Otro centro de Bernabei, de gran encuentro, Orsini ganó de arriba y Burdisso -nuevamente- completó la jugada con una palomita que se clavó en el segundo palo.

De esta manera, a los 22 minutos, el Grana iba a sellar la victoria, ya que los minutos restantes solo sirvieron para que Falcioni busque alternativas en el banco o para que Lautaro Acosta sume rodaje post COVID. Justo triunfo de los dirigidos por Zubeldía en el inicio.

Lunes de Avellaneda

En el arranque de la Copa de la Liga Profesional 2021, Lanús debutará como visitante de Independiente, esta noche desde las 21.30, con arbitraje de Rapallini. El equipo de Zubeldía, todavía sin refuerzos, pone primera en una cancha que le sienta bien y con un once que todavía no tiene definido. La principal duda, si Lautaro Acosta llega o no para estar desde el inicio. 

La última imagen del Grana dolió. Y mucho, claro. Aquella mala tarde en Córdoba quedará en el recuerdo por la oportunidad que quedó en el camino de perder la Final de la Sudamericana, y sobre todo del nivel mostrado en aquella ocasión. Más allá del pedido del entrenador, el plantel sigue siendo casi el mismo.

Algunos se fueron, como Fernando Belluschi, pero nadie llegó todavía, lo cual sigue siendo una señal de alerta para las pretensiones del DT, quien días antes se reunió con los directivos insistiendo en el tema.

Seguí el minuto a minuto en tiempo real, a través de la web: https://www.fortalezagranate.com.ar/estadisticas/html/v3/index.html?channel=deportes.futbol.copalpf.578217&lang=es_LA&hidePagesMenu=true

Pero al margen de eso, la vida continúa, y el Grana tendrá su debut en esta nueva Copa de la Liga Profesional 2021. En su debut en la Zona B, le toca la difícil tarea de medirse ante Independiente a partir de las 21.30 (dirige Fernando Rapallini), y en teoría, sobre todo teniendo en cuenta lo antes mencionado, Luis Zubeldía no modificaría demasiado el armado del once inicial en Avellaneda.

En lo que respecta al último match frente a Defensa, la única posible variante podría ser la vuelta de Lautaro Acosta en lugar de Lucas Vera. Sin embargo, esto es una posibilidad (¿lejana?) teniendo en cuenta que el Laucha se sumó al resto de sus compañeros recién el viernes tras recuperarse del coronavirus. En caso que ocupe un lugar en el banco de suplentes, el propio Vera o el Chino Matías Esquivel serían sus hipotéticos reemplazantes.

https://twitter.com/fortalezagrana/status/1361080488014852099?s=19

El posible once, con este panorama, iría con Lautaro Morales; Braian Aguirre, Guillermo Burdisso, Alexis Pérez, Alexandro Bernabei; Pedro De la Vega, Tomás Belmonte, Facundo Quignon, Lautaro Acosta (Lucas Vera o Matías Esquivel); Nicolás Orsini y José Sand.

Por su lado, Independiente estrenará nuevo DT ya que ante la salida de Lucas Pusineri los dirigentes le dieron la bienvenida a Julio César Falcioni como flamante entrenador del primer equipo. Y en su segundo ciclo al frente del Rojo, el experimentado director técnico tendrá la complicada tarea de enderezar a un equipo que hace rato que no despega.

Entre las principales novedades, Fabricio Bustos será baja por dar positivo de coronavirus, y por ese motivo el lateral derecho será ocupado por Gonzalo Asís. Por su lado, el que está en duda es el volante Lucas Romero, quien arrastra un esguince en el tobillo derecho. En caso de no llegar, su reemplazo será Lucas González o Alan Soñora.

El probable once: Sebastián Sosa; Gonzalo Asis, Alan Franco, Sergio Barreto, Ayrton Costa, Lucas Rodríguez; Domingo Blanco, Alan Soñora o Lucas González, Pablo Hernández; Alan Velasco y Silvio Romero.

“Sin un buen plantel es difícil cumplir objetivos”

Zubeldía charló a fondo con Lanús 2000 y dejó bien en claro que necesita jugadores que le den un salto de calidad al equipo. A pocos días del inicio de la temporada y del cierre del mercado de pases, Luis marcó la cancha y pidió reforzar el plantel para estar a la altura. “Tenemos que tener un plantel cada vez más fuerte, no cada vez más débil. No lo pienso solo yo, hay jugadores de experiencia que lo saben, que necesitan compañeros de más jerarquía”, manifestó el DT.

A Zubeldía se lo nota preocupado. Impaciente. Con la mente puesta en algo puntual. No le preocupa el inicio del campeonato. Tampoco le pesa la final perdida hace menos de un mes. Al DT de Lanús algo le huele raro. Luego de bancar la parada y cumplir con creces una temporada sin refuerzos, quizás esperaba a esta altura otra situación en cuanto a la conformación del plantel. Destaca una y otra vez que los más chicos estuvieron a la altura, y que el sacrificio de todos fue notable. Pero eso no alcanza. No, esta vez. Luis quiere incorporar jugadores. Y en un extenso mano a mano con Lanús 2000, lo dejó bien en claro de entrada.

“¿Cómo estoy? Expectante de cómo se puede cerrar el plantel, es muy importante la conformación, porque después se vienen partidos que son determinantes. Uno quiere tener una buena base como equipo para poder afrontar lo que se viene con la máxima aspiración. No pienso en el futuro, pienso en el mañana. Hoy solo pienso en eso, mientras seguimos trabajando”.

“Tenemos que tener un plantel cada vez más fuerte, no cada vez más débil. No lo pienso solo yo, hay jugadores de experiencia que lo saben, que necesitan compañeros de más jerarquía”.

Pasan los días, la danza de jugadores que pasan de un equipo al otro sigue girando y ninguno para en Lanús. Y de alguna manera, Zubeldía se la ve venir. Por eso, expone todos sus argumentos.

“Tenemos que tener un plantel cada vez más fuerte, no cada vez más débil. No lo pienso solo yo, hay jugadores de experiencia que lo saben, que necesitan compañeros de más jerarquía. Y eso en la Argentina no es fácil, menos en Lanús. Para hacer crecer a los jóvenes, necesitas varios jugadores así, y no sólo dos. Si no arrancás con un buen plantel y que sea fuerte, es difícil cumplir los objetivos. No siempre te va a salir redondo todo como en este semestre. De ahí nacen mis dudas, cómo quedará conformado el plantel… Hasta ahora, me la banqué bastante bien”.

“No sé qué va a pasar en este mercado de pases, pero si no pasa nada vamos a batir un record en Lanús. Entiendo la situación del club, pero también sé que lo necesitamos para poder competir”.

Sin dar nombres ni demasiada información, el entrenador de 40 años contó qué tipos de incorporaciones necesita para poder estar tranquilo a la hora de encarar un nuevo inicio de temporada.

“Estamos buscando características de jugadores que no tenemos hoy en día en el plantel. Mi idea es traer tres jugadores, y estoy mirando más de mitad de cancha hacia adelante que para atrás. Los jugadores jóvenes van a tener una meseta de rendimiento, y ahí hay que estar preparados. ¿Quién va a reemplazar a los chicos cuando no tengan un buen rendimiento? ¿Más jóvenes? Eso no pasa en ningún lugar del mundo. Lo estoy haciendo yo ahora acá. Y yo le abro las puertas al que sea si se quiere ir, que vaya y lo hable con la dirigencia. Yo lo tengo en cuenta, pero son libres”.

“¿Quién va a reemplazar a los chicos cuando no tengan un buen rendimiento? ¿Más jóvenes? Eso no pasa en ningún lugar del mundo. Lo estoy haciendo yo ahora acá”

DEL POST COVID A LA FINAL EN CORDOBA

– “En agosto entrenábamos por Zoom, después con burbujas de 7 jugadores, parecía algo imposible pero siempre con el sueño de poder salir campeones de algo, pasado el tiempo vimos que era posible con virtudes y defectos, pero con rivales durísimos, pero se llegó a una Final… Es un mazazo cuando estás tan cerca como nosotros y tenes un partido como el que tuvimos”.

UNA MALA TARDE QUE DERRUMBÓ LA ILUSIÓN

– “Soy realista de lo que tenemos. Pero en el futbol, aun teniendo un equipazo, te puede pasar también de tener un mal partido. Le paso a River, a Boca en la última Libertadores. Más en 90 minutos. En 180, sabes que podés jugar a otra cosa. Jugamos muy mal con Defensa, su estilo prevaleció por encima del nuestro. Su funcionamiento fue mucho mejor que el nuestro, en ningún momento nos dejaron entrar en partido. No encontramos ese circuito que solemos tener de mitad de cancha hacia adelante. Veníamos siendo muy fuertes en las bandas, con mucha intensidad, pero en este partido opté por tener más fútbol, por eso puse a Vera”.

DE LO MALO TAMBIEN SE APRENDE

– “Siempre digo que hay que aprovechar las oportunidades, uno nunca sabe cuándo puede jugar de nuevo una final, pero está lejos de ser el peor golpe que recibí como entrenador. Me duele mucho más otro estilo de partido o de eliminación. A cada partido le dimos una seriedad tremenda, sentí que nunca abandonamos nuestra idea. Los muchachos hicieron un esfuerzo enorme. Llegar a la Final fue un premio a todo ese esfuerzo.

TOMAR NOTA Y CORREGIR ERRORES

– “Algo que me enseñó esta Copa es que a medida que pasas de Fase tenes que reforzarte. Defensa lo hizo con Bou y Delgado, por ejemplo. Y los dos fueron titulares en la Final. Yo hubiese traído, intentamos en Semifinal, pero no pudimos. Era un jugador por banda, no teníamos un reemplazante natural de Acosta o de De La Vega. Ahí sí, tenemos que anotar estas cosas y ponerlo en práctica la próxima oportunidad. Terminamos jugando con cuatro delanteros, fuimos un equipo con mucho gol”.

PEPE, UN DT ADENTRO DE LA CANCHA

– “En los últimos partidos Sand me ayudó mucho a mantener el orden del equipo. Puede que por cansancio no llegue a una pelota, pero me ayuda a bajar una línea. Un grito de José adentro de la cancha vale mucho… Es un tipo muy escuchado, como Acosta. Lo respetan mucho. Él transmite lo ganador que es… No sé si lo voy a seguir teniendo este año”.

¿Te quedás un año más, José?

Si bien Sand avisó tras perder con Defensa que quería disfrutar sus últimos meses antes del retiro en junio, en las últimas horas recibió el apoyo tanto de Luis Zubeldía como de Nicolás Russo para que deje de lado esa idea. “Ya le dije que no hable más del tema… logró reinventarse y va por más”, aseguró el DT, mientras que Nicola avisó: “Seguramente le extenderemos un año más”. ¿Cambiará de idea, entonces, el goleador?

Después de la dolorosa derrota en la Final de la Sudamericana, mucho se especuló sobre la continuidad de José Sand. Sabido es que al correntino, de ya 40 años, le queda poca cuerda. Y de no mediar inconvenientes (sobre todo físicos, teniendo en cuenta la lesión que arrastra en su rodilla), su capítulo final sería a mediados de este año, más precisamente en junio, cuando finalice su vínculo con el club y cuelgue definitivamente los botines como el máximo goleador histórico de la institución.

https://twitter.com/fortalezagrana/status/1353101720780496905?s=19

Sin embargo, el Pepe recibió mimos importantes que seguramente le harán pensar seriamente en cambiar esa decisión, la cual él mismo ratificó post caída con Defensa. A tal punto que tanto Nicolás Russo, presidente Granate, como Luis Zubeldía, DT del equipo, dieron por hecho que el Negro seguirá jugando. Es más, fue casi una orden, por llamarlo de alguna manera, claro.

SUS NUMEROS POST PANDEMIA. Desde la vuelta al fútbol tras el parate por el Coronavirus, Sand sumó 7 tantos en 14 partidos disputados. 3 de ellos, fueron por el campeonato local (en 5 presentaciones), mientras que los 4 restantes los marcó por Copa Sudamericana (en 9 encuentros).

https://twitter.com/ESPNFCarg/status/1354112256922038274?s=19

El primero que habló sobre el tema fue el propio Zubeldía, quien destacó la importancia -una vez más- del eterno goleador en su plantel como máximo estandarte del equipo, junto a Lautaro Acosta. “Ya le dije que no hable más del retiro. Mientras tenga un entrenador que te dice que te necesita y que es funcional a su idea…”, aseguró el DT de 40 años, quien agregó: “Tengo un afecto muy grande por José. Habría que pasarle a todos los jóvenes del futbol argentino, y en especial a los de Lanús, cómo grita los goles este tipo. La pasión que siente por el gol y la transformación que hizo en su carrera. Logró reinventarse… Y va por más”.

ZUBELDÍA, SOBRE PEPE Y EL LAUCHA: “Para mí son todo. Me quede en parte por jugadores como ellos… No los encontras. Es difícil que tengan ese nivel de compromiso cuando salen a jugar un partido. Yo los reivindico siempre”.

https://twitter.com/Continental590/status/1354915232846589955?s=19

A su vez, Russo también bancó que Sand deje de lado su idea de retirarse en junio. “Seguramente le extenderemos un año más”, avisó sin vueltas Nicola, quien agregó: “Él sorprendió cuando tenía 35 años, ahora ya sabemos lo que puede hacer”. Entonces, ¿qué hará el Pepe? La decisión, más que nunca, parece estar en sus manos. El hincha, espera ansioso por su ídolo.

Vencedores vencidos

Lanús pecó en una tarde que pintaba ser soñada y terminó siendo una pesadilla. Sí, una vez más como ya pasó en partidos claves anteriores. La gente reclamó varias cuestiones, como la actitud o el planteo de Zubeldía. ¿Pero podía Luis poner algo mejor en cancha? Repasemos un poco el camino y las formas.

Hay golpes y golpes. En el fútbol, cuando uno gana, poco se cuestiona. Lo que importa es el triunfo, la alegría de la victoria hace olvidar las formas. Pero en cambio, cuando uno pierde, entra en escena el cómo. La actitud, el plan de juego, lo que intentaste o el famoso “dejar la vida” hasta la última pelota. Y eso, últimamente, condiciona el qué dirán, más allá de que el resultado ya está escrito. Y es el mismo, claro está. Sin ir más lejos, pudimos ver como ejemplos las eliminaciones de Boca y River de la Libertadores. Invirtiendo todo esto en Lanús y la dura derrota en Córdoba en la Final de la Sudamericana, mucho se dijo y mucho se pudo ver en cuanto al rendimiento. Pero palabras más, palabras menos, al equipo de Zubeldía no le salió nada.

Ni siquiera su idea inicial, de darle la pelota a Defensa y aspirar a tener algo de fortuna cuando alguna quede suelta en el área rival. ¿Y quién podría reclamar acaso a Zubeldía las “formas”? ¿Acaso no llegó a la Final de la misma manera? Con Vélez, quedo más que evidente que Lanús ligó por demás y que el Fortín falló varias veces a la hora de embocarle al arco del bueno de Morales, que incluso fue figura. De hecho, ¡hasta falló un penal! Algo parecido pasó con Independiente, sobre todo en La Fortaleza. O en Avellaneda. Y contra San Pablo.

La diferencia siempre estuvo en algo que Zubeldía remarcó hace poco ante la prensa: “Lanús es un equipo con gol”. Y eso, en esta Copa, fue clave. En cada serie, fue tan efectivo que es irreprochable el planteo ante Defensa. ¿O no se acuerdan la revancha ante San Pablo? Memoria entonces. Con el diario del domingo, es tan fácil criticar. Quizá, este diezmado Lanús, repleto de juveniles y poca jerarquía en cuanto a nombres pesados, no le daba para salir a jugarle de igual a igual contra los rivales recientemente mencionados. Ante Bolivar, sin ir más lejos, como local lo pasó por arriba. Pero en el resto, siempre le costó mucho poder agarrar la pelota y generar juego asociado.

El once inicial, fue lo mejor que hubo para poner en cancha. Se puede criticar a Alexis Pérez por su falla en un momento clave que tuvo como desenlace en el gol de Romero (2 a 0). Sin embargo, en la previa, era el único defensor central inamovible a lo largo del semestre. En el medio, ni Quignón ni Belmonte pudieron sostener su nivel, De La Vega y Vera no pesaron ni para atacar ni para dar una mano atrás, y arriba Orsini no inquietó como en partidos anteriores. Sand, es un caso aparte. Con 40 años, no paro de correr y pelear por cada balón. Pero claro, con eso no le alcanza al bueno de Pepe.

La pregunta es, ¿si no eran ellos, quiénes entonces? ¿Orozco es más que el Pepo? Belluschi no está para jugar de entrada. Y el resto, no hay recambio inicial para una Final. Es la realidad, cueste al que le cueste entenderlo. Por eso, más es el mérito de llegar a esta instancia y pasar series realmente complicadas. Párrafo aparte la ausencia de Lautaro Acosta, símbolo y bandera del club en las últimas décadas.

Después sí, están las formas. No hay excusas. Ante un Defensa inspirado desde el vamos, el gol de Frías derrumbó todo lo que podía llegar a ser. Porque ahí estuvo la clave, lo que no había pasado contra el Rojo o el Fortín. El Grana se desinfló por completo, entró en un ámbito de desconfianza propio y de saber que todo estaba ocurriendo de manera contraria a lo que deseaba. La cabeza, como en todos los aspectos de la vida, juega su partido también. Y lamentablemente, no es la primera vez que le pasa. Sin ir más lejos, la final de la Libertadores, o la semifinal de la Copa Argentina ante Central Córdoba del año pasado. A Lanús, la presión le supo jugar paradas bravas históricamente que hubiesen significado más estrellas en su camiseta.

Otro ejemplo: la famosa Suruga en Japón, en la cual perdió 2 a 1 frente al Kashiwa Reysol. Son situaciones en las que, por más que los jugadores corran y se tiren de cabeza a recuperar una pelota, si no se te cae una idea para ir a buscar el arco contrario, de poco sirve el esfuerzo. El rival también juega, y si lo hace mucho mejor que vos, no hay vuelta atrás.

Entre los aspectos positivos, queda un premio de dos millones de dólares (la mitad que el campeón) por el segundo puesto sudamericano, varios chicos con roce internacional y partidos en el lomo, lo cual era el objetivo primordial al inicio de temporada, y un buen porvenir pensando en lo que viene. Zubeldía y dirigentes tendrán sus charlas, sacarán conclusiones, y ahora sí pensarán en el armado de un plantel con refuerzos acordes a las necesidades reales de Lanús. Luis cumplió, bancó la parada, hizo magia con lo que tenía y ahora deberá ser recompensado.

“Era la frutilla del postre…”

Lo afirma José Sand, sin consuelo, en el marco de una nueva Final que no puede coronar con su querido Lanús. “Nos llevamos un sentimiento de tristeza, nosotros llegamos acá queriendo ser campeones”, manifestó el goleador de 40 años, quien al mismo tiempo comentó acerca de su futuro: “Tengo que terminar bien mi carrera y me parece que junio será un buen momento para eso”.

Sin dudas que esta Final tenía un condimento muy especial para Lanús. Más allá de la posibilidad de sumar una nueva estrella, el hecho de que José Sand (capitán por la ausencia de Lautaro Acosta) pueda levantar la Copa a sus 40 años y a pasitos de retirarse, era el combo perfecto. Sin embargo, la imagen del gran Joselo con los ojos vidriosos con la medalla colgada en su pecho quedará en la retina del hincha por mucho tiempo.

https://twitter.com/Sudamericana/status/1353108690614808578?s=19

“Nos llevamos un sentimiento de tristeza, nosotros llegamos acá queriendo ser campeones. Nos encontramos con un rival que juega muy bien al fútbol y se nos complicó”, manifestó en rueda de prensa post partido el eterno goleador, quien al mismo tiempo analizó: “Tratamos de reaccionar pero después del segundo gol ya nos manejaron bien la pelota, nos ganaron bien. Quisimos atacar más, pero nos pegaron en el momento justo. Defensa es justo campeón”.

Por otro lado, el correntino habló con respecto de su futuro inmediato y anticipó que todavía no determinó cuando colgará los botines. “Era la frutilla del postre y no se pudo conseguir. Tengo que terminar bien mi carrera y me parece que junio será un buen momento para eso. Tengo contrato hasta ese mes, ahí veré cual es la situación y cómo seguimos”. Y también dejó un mensaje para los más jóvenes del plantel: “Se perdió una final y va a ser difícil recuperarse de este golpe. Pero son chicos y tienen que levantar cabeza”.

El sueño terminó

Lanús no tuvo una buena tarde y Defensa fue claro vencedor. Le ganó por 3 a 0 en el Mario Alberto Kempes de Córdoba y así se quedó con la Copa Sudamericana, gracias a los goles de Frías, Romero y Camacho. El equipo de Zubeldía no estuvo a la altura, cometió errores graves para un partido definitorio y prácticamente no pateó al arco. Un golpe a la ilusión, duro de digerir.

Hablar de análisis, cuando perdés 3 a 0 una final de una Copa (más en el ámbito internacional), no tiene mucho sentido. Sobre todo en un partido como el que se vivió en el Mario Alberto Kempes.

De principio a fin, Defensa y Justicia fue claro dominador del juego, estuvo mejor parado, sostuvo un plan, fue a buscar la victoria y cometió menos (muchísimos menos) errores que Lanús. Por ende, fue justo vencedor. Incluso el resultado estuvo bien: 3 a 0. El Granate no ligó esta vez, algo que sí había pasado con Vélez. Tuvo una tarde gris, oscura, y se quedó con las manos vacías. Sí, otra vez. Una verdadera lástima.

Los dirigidos por Hernán Crespo mostraron sus garras desde el vamos. Y siempre fueron dominadores de la pelota, generando juego y buscando el arco de Lautaro Morales. El gol de Frías, no fue casualidad. Fue mérito puro de sostener una idea de juego ante un rival que especuló y aspiró a “ligar” alguna situación por medio de un pelotazo para Sand u Orsini. De generar juego, nada.

En el complemento, cuando parecía que de a poco de podía meter en partido, muy de a poco, un error garrafal de Alexis Pérez (que venía haciendo un gran partido), le solucionó la historia al Halcón. Braian Romero -goleador de la Copa- no perdonó, definió con un sombrerito ante Morales y marcó el 2 a 0.

Con un Lanús derrotado, sin respuesta como en toda la tarde, se veía venir el tercero. Algo que se dio en tiempo adicionado: Washington Camacho con el arco vacío selló el triunfo lapidario para el Granate. 3 a 0. Justo, inesperado. El sueño terminó.

Halcón listo para volar en Córdoba

Defensa y Justicia tiene todo prácticamente definido para el partido de este sábado ante Lanús. Si bien no fue confirmado por su entrenador, Hernán Crespo, todo hace indicar que iría con el mismo once que viene de golear por 4-2 a Coquimbo hace una semana. Por otro lado, Walter Bou trabajó con normalidad y sería de la partida tras superar una molestia muscular.

El equipo de Florencio Varela ya se encuentra en la capital cordobesa de cara a la gran Final del próximo sábado, cuando se mida ante Lanús para determinar quién será el campeón de la Copa Sudamericana. En el marco de la primera definición entre equipos argentinos de dicha competencia, Defensa y Justicia quiere hacer historia a partir de las 17, en el estadio Mario Alberto Kempes.

El conjunto dirigido por Hernán Crespo, que viene de dejar en el camino a Coquimbo de Chile, con un contundente 4 a 2 en condición de local, sin demasiado misterio, volvería a utilizar el mismo once de la semana pasada. La principal duda pasa por saber si Walter Bou llegaría en condiciones por una molestia física, pero todo hace indicar que el jugador que pertenece a Boca y está a préstamo en el Halcón, llegaría sin inconvenientes. De ser así, DYJ formaría con Ezequiel Unsain; Emanuel Brítez, Adonis Frías, Héctor Martínez, Rafael Delgado; Enzo Fernández, Valentín Larralde, Eugenio Isnaldo; Francisco Pizzini, Braian Romero y Walter Bou.

Vale remarcar que durante el recorrido de Defensa en esta Sudamericana, llega a la Final en condición de invicto, producto de 5 victorias y 3 encuentros. Sportivo Luqueño, Vasco Da Gama, Bahía y Coquimbo, respectivamente, fueron los equipos que fue dejando en el camino para alcanzar el pasaje al partido definitivo del sábado con el Grana. Por su parte, Braian Romero es el goleador del equipo y también de la Copa con 9 tantos. Viene afilado, tras convertir en tres oportunidades en la revancha de la semifinal.


En tanto, Hernán Crespo disputará su primera final como entrenador tras sus pasos por el Modena de Italia y Banfield, previo a su arribo al Halcón. Con un promedio del 51% de efectividad en Defensa, producto de 32 encuentros en los cuales ganó 13, empató 10 y perdió en 9, a los 45 años, el ex delantero de la Selección Argentina cuenta con varias propuestas para su futuro cercano como director técnico. Caído lo de Independiente, Valdanito aparece como una posibilidad concreta como DT de la Selección de Chile.

Una Cozzani de locos

El arquero de 22 años, cedido por Lanús hasta fin de año, se trasformó en figura de San Martín de San Juan. Este domingo, luego de varios partidos en los cuales mantuvo el arco en cero, Juan Pablo contuvo dos penales en la definición ante Tigre y el Santo clasificó a la siguiente ronda del Reducido para volver a Primera.

A veces, el tiempo pone las cosas en su lugar. Más en el fútbol. Si no pregúntenle al bueno de Juan Pablo Cozzani, quien hace algunos meses no sabía qué sería de su futuro y hoy se trasformó en héroe para que su equipo, San Martín de San Juan, sueñe despierto con volver a Primera.

¿Cómo es la historia del arquero Granate, a préstamo en el Santo sanjuanino? A mediados del 2020, tras mantener una charla con Luis Zubeldía, el futbolista con pasado cercano en las Selecciones Juveniles de Argentina (formó parte del plantel de Fernando Batista en la clasificación al Juego Olímpico de Tokio 2021), dejaba el club que lo vio crecer para salir a buscar minutos.


En primera medida, tenía todo encaminado para emigrar nada menos que a Suiza, por pedido de Ezequiel Carboni, pero a último momento su pase se cayó. Y su destino, pasó a ser otro: San Martín de San Juan, que le buscaba reemplazante al histórico Luis Ardente, hasta fines de este año (diciembre 2021). Así, el mendocino de 22 años arrancaba con una nueva ilusión y un hasta luego al Polideportivo de Cabrero y Guidi que tanto le dio durante su carrera amateur.

Con el correr de los partidos, Cozzani empezó a demostrar todo lo bueno que se había hablado de sus condiciones en la Cantera Granate. En 8 partidos como titular, el arquero mantuvo el arco en cero en nada menos que en ¡seis oportunidades! Además, tuvo una actuación consagratoria el último domingo, siendo clave en la clasificación del Santo, tras empatar 1 a 1 con Tigre.


El mendocino contuvo dos penales que le dieron la victoria final por 4 a 3, y un sueño que sigue vigente. En Lanús, lo siguen muy de cerca. No vaya ser cosa que viendo cómo está atajando Lautaro Morales, Cozzani tenga que pegar la vuelta, y qué mejor que con esta experiencia que viene acumulando.


Fotos:
Pablo Villán

“El equipo está fuerte y tiene gol”

Zubeldía no pudo ocultar su emoción por haberle ganado a Vélez y meterse en la Final de la Sudamericana, aunque anticipó: “Quiero que Lanús siempre gane. Y si gana títulos, mejor. No es fácil. Tendremos que estar a la altura de lo que se viene”, destacó el DT que cumplió 40 años, quien además agregó: “Es un premio para todo el club. Tengo sentimientos muy fuertes por Lanús y muchos sueños”.

Luis Zubeldía charló en conferencia de prensa luego de la gran victoria ante Vélez y se mostró muy entusiasmado con la oportunidad que tiene su equipo de disputar la Final de la Sudamericana.

“Estamos muy contentos, pero sabemos que falta un paso más y que será tan duro como los que tuvimos que atravesar. Todo lo que uno cosecha es parte de mucho trabajo, de estar siempre presente, de esforzarse y querer mejorar siempre un poco más. Siento que es un premio para todo el club”, expresó el DT, en el día de su cumpleaños número 40, en el cual dejó un mensaje muy especial pensando en lo que viene: “Tengo un sentimiento muy fuerte por Lanús, tengo muchos sueños, y quiero que siempre gane. Si gana títulos, mejor. No es fácil. Tendremos que estar a la altura”.

A la hora de analizar el trámite del juego, el entrenador reconoció que durante la primera parte Lanús no podía encontrar su mejor versión, motivo por el cual cometió varios errores, sobre todo a la hora de generar juego en campo rival: “Son situaciones de semifinales, momentos muy particulares… Las sensaciones y el saber que no estábamos jugando como queríamos hizo que costara más de lo común. Eso hizo que Vélez tenga la iniciativa de salir a buscar el gol de visitante. No sé cuánto hay de mental, de juego, de virtud del rival, siento que las copas son así en general. En los 180 minutos, cada equipo mostró sus cartas, y si hay algo que no quedan dudas es que Lanús tiene gol, y está fuerte y convencido de que, jugando cómo equipo corto, vamos a ganar. Cuando se logra eso, se llega a una final. Lo venimos demostrando a lo largo de la Sudamericana, dejamos equipos afuera durísimos. Destaco el trabajo en equipo y la capacidad de gol, lo que nos lleva a estar siempre en partido por más dominio que haya de parte del rival, que jugó muy bien”.

En otro orden, Zubeldía no dejó de lado el hecho de no poder contar con Lautaro Acosta en la Final a disputarse en Córdoba el próximo 23 ante el ganador de Defensa y Coquimbo. El capitán del Grana llegó al límite de amonestaciones y será el gran ausente en un partido definitivo en el cual se juega la chance de sumar una nueva estrella, nada menos. Ante eso, LZ manifestó: “Todavía no me puse a pensar en eso, pero sabemos que el Laucha como el Pepe son dos referentes muy importantes para todos. Veremos cómo podemos hacer para que se note lo menos posible su ausencia. Ha hecho un partido, una serie magnífica, porque jugó condicionado siempre y no ha especulado sabiendo que se perdía una final. Eso es Acosta, por algo tiene una estatua acá”.

Destino Final

Lanús derrotó a Vélez por 3 a 0 en La Fortaleza y se metió en la gran Final de la Copa Sudamericana. Sí, el Granate logró soportar a un equipo bravo y lastimar en los momentos clave para quedarse con la serie, gracias a los goles de Belmonte, Orsini y Bernabei. Otra actuación destacada de Lautaro Morales, el sostén en el arco. Ahora, a esperar por el ganador entre Defensa y Coquimbo de Chile.

Primero hay que saber sufrir. Sí. Y mucho. Porque a pesar de haber ganado en Liniers, la noche en la Fortaleza arrancó durísima. Vélez, con Centurión enchufado, cada vez que agarraba la pelota, daba la sensación de que algo podía generar. Una y otra vez, llegaba y terminaba las jugadas tan cerquita del arco de Morales que era para taparse los ojos.

Para colmo, Lanús no podía controlar la pelota en ningún sector del campo de juego. Quemaba. Cometía errores insólitos, para agarrarse la cabeza y preguntarse, ¿Otra vez la tienen ellos? ¿Cuánto falta? ¿Hasta cuándo nos va a poder salvar Lautaro? Porque la realidad fue que, si esta historia tuvo final feliz, fue en gran parte por el arquerito que ya se transformó en arquerazo: Morales. Otra actuación para poner en un cuadrito. Por abajo, por arriba, de media distancia, de más cerca, el pibe se hizo enorme y le puso un candado al arco a lo largo de los 180 minutos que duró la serie.


Se terminaba la primera etapa. Todo igual. Hasta que en un abrir y cerrar de ojos, sobre el cierre como en Liniers, el Grana iba a tener un golpe de suerte. Dos, mejor dicho. A los 44, el brasileño Wilton Sampaio -que venía de amonestar al Laucha de manera injusta, motivo por el cual queda afuera de la Final-saldó su error y con creces. Cristian Tarragona le fue con todo al capitán de Lanús y el árbitro no dudó: roja directa. Las cosas, podían pegar un giro inesperado. Y mucho más apenas tres minutos más tarde, cuando Tomás Belmonte (otro punto altísimo en el local), mandaba al fondo del arco un remate -mezcla cabeza y hombro- un centro de Pepe Sand para marcar el 1 a 0. Sí, de película.


En el complemento, los dirigidos por el Flaco Pellegrino fueron con todo por el descuento. Pero en desventaja numérica, a pesar de insistir, con el correr de los minutos fueron dejando espacios. Y Lanús, a la espera, en la primera que pudo, concretó el segundo que prácticamente liquidó el pleito. Escalada gloriosa de Aguirre por derecha, centro al medio que nadie llegó a empujar, pero que en segunda instancia Nico Orsini iba a terminar anotando el parcial 2 a 0 (con ayudita de De La Vega, que la peleó en el segundo palo intuyendo que la pelota seguía su trayecto).

Baldazo de agua más que fría para Vélez, que minuto más tarde estrellaría un disparo en el palo (Janson), bajando el telón definitivamente, entendiendo que no iba a ser su noche. Va, sería un poco peor incluso: a los 43, Bernabei gritaba el tercero luego de una contra comandada por Belluschi y posterior pase de Sand para que el lateral defina de cabeza bajo los tres palos.


¿Si costó? Demasiado. Pero se disfrutó el doble. ¡Lanús es finalista de la Sudamericana! Y ahora, espera sentado lo que pase en el desquite entre Defensa y Coquimbo luego del empate 0 a 0 de la Ida. El triunfador de la revancha en Varela, será el rival Granate el 23 de enero en el Kempes de Córdoba.