Adiosito, Lucas

Vera se marcha de Lanús luego de que se llegue a un acuerdo total con Huracán. El volante irá a préstamo por un año y medio, hasta diciembre de 2022, con cargo y con opción de compra. “Me toca despedirme nuevamente del club que me vio crecer… Gracias y hasta pronto”, escribió Diosito en su cuenta de Instagram. José Luis Gómez, que quedó libre, podría sumarse también al Globo.

Algo que se venía manejando en las últimas semanas se concretó luego de que Lanús llegue a un acuerdo con Huracán, por el préstamo de un jugador que venía perdiendo terreno en la consideración de Zubeldía en el último tiempo.

Se trata de Lucas Vera, también pretendido por Gimnasia, quien finalmente se va al club de Parque Patricios, cedido con cargo y con opción de compra, por un año y medio (es decir, hasta fines de 2022).

Luego de regresar a la institución Granate por su buen paso por All Boys, durante la temporada 2018/2019, el volante ofensivo de 24 años fue de mayor a menor en cuanto al rendimiento que mostraba. De ser un gran acierto en el once inicial en su regreso a ir quedando fuera de la consideración del cuerpo técnico de forma reiterada, Vera nunca logró reencontrarse a pesar de contar con oportunidades.


Sin ir más lejos, fue titular nada menos que en la Final de la Sudamericana frente a Defensa y Justicia, a principios de este año. La aparición de Matías Esquivel, más otros chicos que vienen pidiendo pista, sumado al interés del Grana de incorporar en la zona media del equipo, hicieron que Diosito tome nuevos horizontes en su carrera inmediata.

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“Me toca despedirme nuevamente del club que me vio crecer, y solamente quiero decirles gracias por hacerme vivir y disfrutar cada momento de esto que es tan hermoso. Gracias y hasta pronto”, escribió Vera en su cuenta de Instagram. Sus números en el Grana: 54 partidos y 4 goles.

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En otro orden, José Luis Gómez, quien recientemente selló su salida de Lanús, tendría también todo encaminado para sumarse al Globo, ya que llega con el pase en su poder. Hubo acuerdo para que el lateral de 26 años firme hasta fines del 2022. El Negro, también dejó un mensaje de despedida para la gente Granate. “Fueron cinco años y medio hermosos, voy a extrañar demasiado mi casa. Solo palabras de agradecimiento”, citó en su Instagram.

Recompensa por la venta de Andrada

Sabandija deja Boca para continuar su carrera en el fútbol mexicano. Los Rayados de Monterrey ponen 6 millones de dólares limpios por el arquero de 30 años y el Granate recibe el 3% del pase por el mecanismo de formación (U$S 180.000). “Con sacrificio pude llegar a Lanús. Hoy salir al exterior y estar mejor económicamente me pone muy feliz”, remarcó Esteban, sin dudas el destacado de una nueva edición del Granates por el Mundo.

Luego de tres temporadas defendiendo los colores de Boca, Esteban Andrada dice adiós y confirma su pase al fútbol mexicano. Sí, a los 30 años, y luego de haber disputado 93 encuentros oficiales para el Xeneize y conquistar tres títulos (Superliga 2019/20, Supercopa 2019 y Copa Diego Maradona), el arquero surgido de la Cantera Granate se va a los Rayados de Monterrey, por una suma de 6 millones de dólares limpios para el club de La Ribera. Vale recordar que Boca había pagado por Sabandija U$S 4.600.000, más el pase de Guillermo Sara en su momento.

“Me llevo los mejores recuerdos, nos volveremos a encontrar”, resaltó Andrada en su cuenta de Instagram. Además de mostrar el gran nivel que lo hizo llegar incluso a la Selección, el mendocino alcanzó el récord de 825 minutos con la valla invicta, entre otros logros personales y grupales.

“Con sacrificio pude llegar a Lanús. Hoy salir al exterior y estar mejor económicamente me pone muy feliz”, expresó el futbolista por el cual Lanús recibirá el 3% del pase por el mecanismo de formación (U$S 180.000). Compartirá plantilla con otros tres argetinos: Rogelio Funes Mori, Maximiliano Meza y Matías Kranevitter.

En otro orden, Facundo Quignón fue presentado oficialmente como nuevo jugador del FC Dallas, de los Estados Unidos, club con el cual el ahora ex volante Granate firmó contrato hasta fines del 2023 y que actualmente se encuentra en la última ubicación de la Conferencia Oeste (6 puntos en 7 partidos).

A los 28 años, el futbolista que decidió no renovar su vínculo con Lanús, llegó en condición de libre. Fue uno de los jugadores con mayor caudal de recuperación en el campeonato local (44 quites, tres menos que Leonel Picco de Arsenal que tuvo 47). En total, disputó 80 partidos con el Grana desde su llegada en 2018 y marcó 2 goles.

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Nicolás Orsini, flamante refuerzo de Boca, operación por la cual Lanús recibió U$S 1.750.000 limpios por el 50% del pase que le pertenecía, realizó su primer entrenamiento con sus nuevos compañeros en el comienzo de la pretemporada del Xeneize.

El delantero que firmó contrato hasta diciembre de 2024, expresó su felicidad de vestir la camiseta azul y oro en esta nueva etapa de su carrera, pero al mismo tiempo no olvidó del Granate, donde marcó 12 goles en 59 partidos: “Me toca despedirme de un club hermoso, es difícil describir en palabras las sensaciones. Gracias a los hinchas por el cariño constante desde el primer día, a mis compañeros, CT, dirigentes y empleados. ¡Gracias, Granates!”, mencionó en su cuenta de Instagram.

Una vuelta central

Todo hace indicar que en las próximas horas Zubeldía tendrá el defensor que tanto quería. Es que Diego Braghieri tiene todo acordado con el Grana y solo restan detalles para que regrese al club que lo vio campeón. San Lorenzo lo dejaría libre por una deuda que mantiene con el zaguero de 34 años, lo cual abrió el panorama para que Luis tenga su tan deseado refuerzo.

Era prioridad. Se avanzó bastante, luego se enfrió y cuando parecía que sus caminos se alejaban, todo hace indicar que se volverán a cruzar. Es la historia de Lanús y Diego Braghieri, que parece que tendrá final feliz. Hubo avances importantes en las últimas horas, y el panorama es totalmente positivo para que el defensor que tanto pedía Luis Zubeldía tenga su tercera etapa en Lanús.

A los 34 años, y tras un semestre en San Lorenzo, el zurdo experimentado llegó a un acuerdo para abandonar la institución de Boedo y así cumplir su objetivo de regresar al club que lo vio campeón. Rescindirá su contrato con el Ciclón y llegará en condición de libre. ¿Por qué? San Lorenzo le debe plata (llegó a principio de año y no le pagaron los últimos meses), y a cambio le permitirá cambiar de rumbo sin nada que reprocharle, tras 20 partidos disputados en el último semestre.

De esta manera, con todo encaminado con la llegada de Braghieri, habrá que ver qué pasa con el otro defensor por el cual Lanús venía negociando la última semana, Lucas Merolla. Si bien se sabía que sería una negociación delicada por las altas pretensiones de Huracán, también estaba clara la posición del Grana con respecto a cubrir el puesto de defensor central. “Uno de los dos va a llegar”, anticipó Nicolás Russo días atrás. Es decir, con Braghieri casi abrochado, se terminarían las charlas por Merolla.

Operativo central

Cuando parecía que el principal apuntado para reforzar la defensa era Diego Braghieri, las dificultades para poder sumar al defensor de San Lorenzo llevaron a los dirigentes del Grana a cambiar de prioridad. Por eso, ahora avanzan firmemente por Lucas Merolla, capitán de Huracán y figurita complicada de este mercado de pases. Hubo oferta formal, con la inclusión de Lucas Vera y Lucas Acosta como parte de la negociación. “Dificil, pero no imposible”, confían desde el Grana.

Con una semana por delante todavía previo a la vuelta a los entrenamientos en el Polideportivo de Cabrero y Guidi, en Lanús todavía no pudieron concretar ninguno de los primeros refuerzos que se fueron mencionando en los últimos días. Y hablando justamente de un puesto fundamental en la lista de prioridades para Zubeldía, como es el del defensor central, el panorama continua siendo un interrogante. Los apuntados, los mismos: Diego Braghieri y Lucas Merolla. Las prioridades, pueden cambiar, eso sí.

Conocida es la historia de Diego Braghieri a esta altura. El actual defensor de San Lorenzo fue el primero en la lista de prioridades, pero con el correr de los días la situación se está complicando más de lo esperado para la CD de Lanús. Su futuro parecería una verdadera incógnita, ya que todavía el panorama del Ciclón no tuvo definición ni siquiera en quién será el técnico. A su vez, otro factor que podría ser determinante para el central, de ya 34 años, es su contrato vigente con el club de Boedo, hasta 2023 y con un salario mucho más alto del que podría recibir en Lanús. No lo descartan, pero se enfrió y las miradas ahora están puestas ahora justamente en la otra vereda.


Sí, de San Lorenzo pasamos a Huracán, porque Lanús apuesta fuerte por uno de los mejores defensores de la última temporada en el campeonato argentino: Lucas Merolla. Figurita complicada, sin dudas, pero no imposible según confían puertas adentro. Si bien desde el entorno del club de Parque Patricios avisan que la idea es la de no vender a su capitán en el fútbol local y que esperan algo más fuerte del exterior, en el Grana comenzaron a negociar.

Dentro de dicha negociación, se sumó un nuevo futbolista además de Lucas Vera, quien interesa al Globo. ¿De quién se trata? De Lucas Acosta, arquero suplente de Lanús y que busca más continuidad. Es decir, Lanús ofrece dinero más el préstamo de dos futbolistas. Si bien sería insuficiente, de a poco las cosas se pueden ir acomodando. Otro tema importante es que el propio Zubeldía se comunicó con el defensor que cumple 26 años a fin de mes, con la intención de seducirlo, a lo cual Merolla le comunicó que no ve con malos ojos pasar al Grana, siempre y cuando “no aparezca algo fuerte de afuera”.

Por otro lado, la novela de Nicolás Orsini y Boca sigue dando qué hablar. Cuando parecía que estaba hecho, apareció un sondeo de Italia, y luego los dirigentes del Grana salieron a marcar la cancha debido a las negativas de Agustín Obando y Gonzalo Maroni. Sin ellos, la negociación cambiaría definitivamente. Lo cierto es que a esta hora, lo de Maroni está encaminado y lo de Obando casi descartado por pedido de Miguel Ángel Russo. De ser así, Boca pondría un poco más de dinero más el préstamo del enganche, por 12 o 18 meses y con opción de compra. Se puede cerrar pronto.

¡Le dieron pelota!

Final de la novela. Luis Zubeldía continuará en su cargo como entrenador de Lanús. Sí, luego de una noche movidita en la cual se especulaba con su renuncia, post empate contra Aragua, este mediodía hubo reunión con la CD del Grana y las partes lograron ponerse de acuerdo pensando en el futuro inmediato. Refuerzos y rearmado del plantel como condición principal, entre otras cuestiones, las claves para que el DT siga en la institución.

LA HISTORIA CONTINÚA. Luis presionó y acordó seguir, pero con condiciones. Foto: Pablo Villán.

 

En el marco de un clima de cierta tranquilidad, la noche del jueves no daba indicios de lo que podía pasar luego que finalice el aburrido 0 a 0 contra Aragua. Nadie imaginaría a un Luis Zubeldía al borde de la renuncia, con frases picantes en la conferencia de prensa y saliendo con cara de pocos amigos del Polideportivo de Cabrero y Guidi.

Sin saludar a nadie, subiéndose a su camioneta y retirándose como nunca se lo había visto en tantos años en el club. La sensación era que algo había sucedido en el vestuario. O claro, que todo haya sido una estrategia del entrenador para presionar a los dirigentes, sabiendo que desde hace ya un tiempo viene haciendo malabares promoviendo juveniles y tratando de dar batalla en todos los frentes.

Claramente, ese objetivo no lo pudo cumplir ya que Lanús quedó eliminado de las tres competencias en las que participó. Y en ese contexto, sumar refuerzos en lo inmediato pasó a ser el eje principal de su continuidad.

EN CONFERENCIA, ZUBELDÍA YA DABA SEÑALES DE QUE ALGO PODÍA PASAR: “El equipo siempre compitió y cuando pasa eso, estás más cerca de dar ese salto de calidad. Se necesita un poco más de presupuesto y experiencia para darlo y teniendo eso, Lanús tiene que andar por un buen camino”.


Llegando a la medianoche, y con este contexto mencionado, comenzó a circular la versión de que el entrenador no seguiría en Lanús. Sonó fuerte que daría un paso al costado y que luego de la reunión pactada para este mediodía, haría oficial su salida del Granate. En medio de tanto revuelo, incluso se llegó a mencionar a Diego Dabove como el principal apuntado para reemplazarlo. Sí, pasó todo eso en un abrir y cerrar de ojos…

Hasta que, minutos después de las 14, a través de las redes sociales, Hernán Arboleya (Vicepresidente 1° del club), trajo tranquilidad con una foto junto al propio Zubeldía, Maxi Cuberas, sumado a otros directivos. Y una frase que definió el tema en cuestión: “Ya trabajando en el próximo desafío junto a nuestro cuerpo técnico. #VamosGrana”. Más claro, no podía ser. “Luis sigue, estamos hablando de los refuerzos y de la pretemporada”, le confesaron puertas adentro a FG sobre la famosa reunión. Y cierre de esta historia que mantuvo expectante a más de uno en el mundo Lanús. Sí, Luis presionó. Y le dieron pelota.


¿Cómo sigue esto? La idea es sumar al menos un defensor central, un volante de marca y juego que llegue para reemplazar a Quignón y el resto no se descarta nada, a la espera de cómo venga el mercado. Sabido es que Diego Braghieri es una posibilidad, y que lo de Agustín Obando y Gonzalo Maroni (ambos de Boca), está encaminado para que lleguen a préstamo. Pero todo puede pasar. También se mencionó la posibilidad de que parte de la pretemporada, que arranca el 15 de junio en el Poli, pueda ser en el exterior.

Punto final

El Granate culminó su participación en la Copa Sudamericana con un pobre 0 a 0, ante Aragua y en La Fortaleza. En un partido donde fue total protagonista, y en el que jugó con un hombre más durante todo el segundo tiempo, los dirigidos por Luis Zubeldía no pudieron convertir escasas oportunidades claras que generaron a lo largo de los 90 minutos. Cierre de un semestre con sabor agridulce.

En el marco de un encuentro que más por los puntos era para cerrar con una sonrisa un semestre que pintaba para mucho más, Lanús no logró tener una alegría. Por más que intentó, y seguramente mereció, no estuvo fino en las cuatro o cinco situaciones claras de gol que generó.

Eso, sumado a que no supo sacar rédito de jugar todo el segundo tiempo con un hombre de más por la expulsión de Daniel Rivillo, son argumentos suficientes para entender el por qué. Nadie habla de relajación, sin dudas que el Grana intentó hasta el final sumar de a tres, el tema son las formas.

Un balance similar a lo que termina siendo una temporada lejos de lo esperado en varios aspectos. Si bien ambos equipos no jugaban por nada, con Gremio ya clasificado, que Lanús no pueda vencer al equipo más goleado de la Copa, de local y con un hombre de más, da para la reflexión. Un ejemplo más parecido a lo que fue este Lanús durante la última etapa, en donde le costó o resignó puntos vitales en sus aspiraciones con rivales de menor envergadura, difícil será de encontrar.


En lo que respecta al juego, si bien algo se adelantó al comienzo de este análisis, el equipo de Zubeldía fue siempre el que buscó el arco contrario, con buenas ideas pero que nunca prosperaron. Le faltó ese acierto, esa gambeta o el último pase para quedar en posición neta de gol. El siempre movedizo Esquivel probó de media distancia, pero Yustiz -de buena jornada- desvió con lo justo al tiro de esquina. Más tarde, Pepe Sand no llegó a empujar un buscapié de De la Vega por muy poco. Mientras que cerca del final, Café Aguirre remató muy por encima del travesaño una jugada que pedía otra resolución.

En el complemento, más allá de un arranque alentador para la visita por medio de un disparo de García que se fue apenas al lado del ángulo derecho de Morales, la expulsión de Rivillo a los cinco minutos hizo que el encuentro caiga en un pozo definitivo. Aragua se refugió, Lanús avanzó hasta tres cuartos, pero luego se complicó solito. La mejor la tuvo Orozco, tras taco de Sand, pero otra vez Yustiz respondió con altura.


El DT del Grana no le encontró la vuelta, más allá de los cambios que metió (otra vez sumó minutos el interesante juvenil Agustín Rodríguez) y todo terminó en la nada misma. Centros y más centros, poco juego elaborado más allá de algún buen desborde, y un empate con gusto a poco. Punto final entonces. Ahora, a esperar por lo que viene.

Operativo retorno

Lanús empezó a moverse rápido en el armado del plantel para la próxima temporada y el primer nombre fuerte que se baraja es el de un viejo conocido: Diego Braghieri. “Es posible”, le adelantaron a Fortaleza Granate desde la CD de Lanús. ¿Será el central que tanto esperaba Zubeldía para reforzar la defensa?

“Ya estamos trabajando en algunos nombres que Luis nos pidió y otros que nos ofrecieron. Trataremos de cumplir en las tres posiciones que nos pidió el entrenador con jugadores que vengan a aportar experiencia y a jugar. Entre ellos, puede haber algún ex Lanús”.

La declaración de Nicolás Russo, de hace algunos días en diálogo con Corazón Granate, dejó una puerta abierta muy grande que generó un revuelo importante en el mundo Lanús. Sabido es que Zubeldía pedirá varios refuerzos para que su equipo puede ser más competitivo, pero el hecho de que se mencione algún ex jugador con paso por el club, generó una expectativa en el hincha que hizo que empiece la famosa danza de nombres.

Sin embargo, todos los caminos parecen apuntar a un solo apellido: Diego Braghieri. Sí, un hombre que conoce bien la institución y que formó parte del equipo multicampeón de Jorge Almirón en 2016/17. “Es posible”, agregaron desde la CD del Grana ante la consulta de FG. ¿Será entonces?


A los 34 años, y luego de su paso por el fútbol colombiano y mexicano, Braghieri llegó a San Lorenzo a principios de este 2021 procedente de Atlético Nacional de Medellín, en condición de jugador libre, a pedido de Diego Dabove. Firmó contrato con el Ciclón hasta diciembre de 2022.

No obstante, la mala temporada que tuvo el conjunto de Boedo en líneas generales, eliminado de todas las competencias que disputó (22 PJ: 8G – 6E – 8P), desembocó en una interna institucional importante (que lo dejó sin entrenador ni manager y con la asunción de nuevo presidente por el pedido de licencia de Marcelo Tinelli). Eso, sumado a las amenazas que recibió el jugador tras ser expulsado en un juego por Copa Libertadores ante Universidad de Chile, podría colaborar con la causa en cuestión.

En el aspecto personal, el zaguero sostuvo una gran cantidad de partidos disputados desde su llegada a San Lorenzo, 20 en total. Incluso, llegó a ser el capitán del equipo a pesar de su poca estadía en el club, lo cual habla de la importancia que tenía para el ahora ex DT Dabove.

La historia no será sencilla, como todo mercado de pases. Pero de ambos bandos no descartan la chance de que Braghieri se sume al Grana. “Esperamos ofertas”, avisan del lado del Ciclón. Mientras que Zubeldía y compañía ya trabajan en su vuelta y lo esperan con los brazos abiertos.

Goleada sin equidad

Lanús despachó 4-1 al equipo colombiano en La Fortaleza pero no le alcanzó para seguir con vida en la Sudamericana, por un nuevo triunfo abultado de Gremio. De la mano de José Sand, con dos golazos, más los tantos de Lautaro Acosta y Pedro de la Vega, los dirigidos por Zubeldía ganaron bien y mostraron ratos de buen fútbol.

Cayendo de pie, jugando el partido con la seriedad que corresponde, con ráfagas interesantes y goleando, Lanús volvió a ser ese Lanús que gusta y llama la atención. Por la intensidad que propone de mitad de cancha hacia adelante, por el buen juego asociado, por la sorpresa que pueden generar los incansables juveniles que pone Zubeldía en cancha o por la perseverancia de José Sand para seguir buscando el arco rival.

Esos atributos que lo llevaron a jugar una Final hace algunos meses, o que mismo lo hicieron estar arriba de todos en el campeonato argentino, más allá de que en ambos casos el final no fue el esperado. El camino, es éste. Aunque claro, de poco sirve sabiendo que quedó eliminado de la Sudamericana por una nueva victoria de Gremio.

El equipo de Luis, que puso en cancha lo mejor que tenía a mano -con la inclusión obligada del pibe Cechi– recuperó la memoria y se despachó con un 4 a 1 que poco será recordado, pero que permite una leve sonrisa luego de tanta malaria.


De la mano de un afilado José Sand, el Granate superó con creces el choque ante los colombianos y ahora se despedirá de la competencia ante el débil Aragua la próxima semana y en La Fortaleza, con la oportunidad de cerrar la Fase de Grupos de la mejor manera posible, a pesar de la eliminación y con la mente puesta en el próximo semestre.

En el primer tiempo, si bien el partido parecía controlado en todo momento, le costó poder transformar en peligro cada avance que generó. Bien por Vera y Esquivel a la hora de armar juego, pero mal a la hora de definir en el último pase para quedar de frente al arco del conjunto colombiano, que con poco insinuó más por medio de dos remates de media distancia (uno de ellos se estrelló en el travesaño).


Llegando a la media de hora de juego, en la cual solo había avisado con un remate débil de Sand y un gol mal anulado a Acosta, el que entró en acción fue Pedro de la Vega, con un buen intento de derecha tras un delicioso pase profundo de Vera que Bonilla desvió junto al palo. Eso fue todo para el Grana, que tuvo la pelota pero no lastimó. Hasta los 45’, claro. José Sand, tras un remate mordido de Pérez, inventó una pirueta en el aire para cambiar la dirección del balón y anotar el 1 a 0. Sí, impredecible e incansable, el Pepe ponía a Lanús arriba en el marcador lo cual sería clave.

En el complemento, sin ideas, La Equidad salió a jugar de otra manera y con mayor necesidad. Con espacios, el Grana resultó letal y encontró la llave para firmar una goleada. A los 5’, otra buena intervención de Vera para dejarle el gol servido a Acosta, quien empujó la pelota y estampó el 2 a 0. Enseguida, otra vez Vera, con bicicleta incluida y desborde, para que Sand anticipe y la cuelgue en el ángulo del primer palo: 3 a 0. A los 31, Diego Herazo (¡DE PELOTA PARADA, LUIS!), descontó para la visita de cabeza, misma vía por la cual el Pepo De La Vega cerró la goleada dos minutos más tarde, tras un lindo centro del Chino Esquivel. 4 a 1, justificado.

No los dejen solos

Los pibes de Lanús pusieron la cara en Porto Alegre y no pudieron con la lógica. El Granate cayó 3 a 1 ante Gremio y quedó con un pie y medio afuera de la Sudamericana. A pesar del esfuerzo del equipo improvisado que puso Zubeldía ante uno de los grandes protagonistas del continente, los locales no tuvieron mayores problemas para quedarse con la victoria. Matheus Henrique y Ferreira, dos veces, marcaron para los brasileños. Guillermo Burdisso había empatado transitoriamente.

Gremio ganaba 3 a 1. Quedaban menos de 30 segundos y Pedro de la Vega metió un pique de 50 metros para presionar al arquero Brenno. Ese fue un verdadero resumen de lo poco que seguramente rescatará Luis Zubeldía, su cuerpo técnico y todo el mundo de Lanús, pensando en un semestre que se termina con un mal sabor de boca.

El Granate, con los pibes como bandera, cayó de pie en Porto Alegre ante uno de los principales candidatos a ganar la Sudamericana. Fue 3 a 1 en contra, y una lenta despedida de la competencia que se avecina, la cual se veía venir quizá desde antes de arrancar. Gremio fue más, dominó de principio a fin el partido, y a pesar de a haber sido favorecido en dos goles por posición adelantada, fue justo vencedor.

No hay premio al esfuerzo, pero sí se valora. Jugar ante un rival de esta categoría, de visitante, y con un doble cinco improvisado por motivos ya conocidos, tiene sus consecuencias. Lanús dio ventajas, más allá del equipo que tuvo enfrente, claro está, y no estuvo a la altura en varios aspectos.


Desorden para atacar y también para defender. Sabiendo que tenía que ganar para soñar con clasificarse a los octavos de final, nunca pudo poner en jaque a Gremio ni por asomo. Solo buenas intenciones y amor propio por querer, más que poder. Así se puso en desventaja, con un cabezazo con total libertad de Matheus Henrique a los ¡3 minutos de juego!

Logró empatarlo, por el buen testazo de Burdisso a los 6, y otra vez volvió a estar abajo en el marcador por una jugada calcada, pero con Ferreira como protagonista para el 2 a 1. Todo en 22 minutos. Si a ese desequilibrio notable, con Acosta y De la Vega jugando por momentos de laterales bis, y sin un organizador de juego, haber estado a punto de empatarlo hubiese sido épico. Pero ni eso. José Sand quedó mano a mano y de zurda la tiró por arriba del travesaño.


En el segundo tiempo, el buen manejo constante de Gremio a la hora de hacer correr la pelota fue desgastando poco a poco a Lanús, que siguió de pie, peleando cada pelota como si fuera la última. Cechi y Aude tuvieron que pagar los platos rotos de los ausentes y fueron los que más sufrieron el toqueteo de los brasileños, que con un poco de confianza son letales. Salvo una de las tantas corridas de De La Vega, el mejor del equipo, que definió mordido y desviado, el Grana no contó con situaciones.

El objetivo de recuperar la pelota y buscar con pelotazos largos a Orsini para que con su potencia cree peligro en el área rival, se fue desvaneciendo lentamente por incapacidad propia y también por mérito de los locales, que no dudaron en pegar de más cuando intuían que Lanús podía complicarlos. Pero la historia ya estaba sentenciada. Más aun cuando a los 33, Diego Souza (en claro offside) dejaba solito a Ferreira para que éste anote el 3 a 1 y termine con las leves esperanzas granates.


Está a la vista que éste no es el camino. Los errores reiterados en Lanús hicieron que un equipo sin refuerzos -por segunda temporada consecutiva- se quede a mitad de camino en las tres competencias que disputó. Los pibes, una vez más como desde hace rato ya, tuvieron que poner la cara. Pero no los dejen solos. Que su notable capacidad, y sobre todo la actitud que demuestran, no tapen el bosque. Si el Grana quiere realmente competir y ser protagonista, deberá cambiar de raíz un problema que se agranda semana tras semana. Que de los errores, esta vez sí se aprenda.

Quedó afuera por Lanús

El Granate cumplió con su parte, le ganó a Talleres de Córdoba en la Fortaleza merecidamente 1 a 0 con gol de Sand de penal, pero no logró clasificarse a los Cuartos de Final de la Copa de la Liga. Dependía de otros resultados, y entre ellos, Independiente derrotó a Huracán por 3 a 1. Una pena para Zubeldía y compañía, que se quedan afuera producto de los errores reiterados en los partidos anteriores.

Lanús ganó, pero quedó fuera de juego. Una serie de resultados acumulados en las últimas fechas, con cuatro derrotas al hilo, lo dejaban en la cuerda floja pensando en la clasificación, la cual era prácticamente un hecho semanas atrás.

Sin embargo, la buena presentación que realizó ante un rival duro como Talleres de Córdoba, no le alcanzó. Fue 1 a 0, con una gran primera parte y un segundo tiempo en el cual, salvo un tiro libre de la visita en el travesaño, no pasó sobresaltos.

Además de vencer a la T, el Grana necesitaba una mano de Colón y de Huracán para avanzar. El Sabalero le sacó un empate al Tatengue, pero el Globo se pinchó ante el Rojo. Y las consecuencias fueron fatales.

Tantas veces se mencionó, por razones justificadas, que este Lanús no ganaba los partidos que debía, suena reiterado en la era Zubeldía. Sin embargo, en esta ocasión, y ante rival que juega bien en serio, sumar de a tres no le alcanzó, vaya ironía. Destacar una primera parte en la cual el Grana, además de marcar desde el punto penal por un implacable José Sand, generó cinco chances netas de gol, de poco sirve con el resultado puesto. O que, a pesar de tantos reclamos, terminó con el arco en cero, menos todavía. La desilusión de haber podido, y haber fallado, pesa más. Mucho más.

¿Merecido? Sin dudas, deberá servir, otra vez (y van…) de aprendizaje para todos. Desde el cuerpo técnico, que se hizo cargo por encima de todos, pasando por los jugadores y también dirigentes. Lanús quedó afuera por Lanús. Sin ir más lejos, perdió ante Sarmiento y Newell’s, los dos peores equipos del campeonato, por afano.

Del juego en sí, decir que Zubeldía puso de mitad de cancha hacia adelante lo mejor que tuvo a su alcance a lo largo del campeonato. Quignón da equilibrio en el medio, y potencia a Belmonte. Problema grande, pensando en el futuro y su inminente partida. Acosta, con más garra que juego, fue complemento ideal para inquietar por las bandas junto a un Pedro de La Vega, que sigue levantando su nivel partido tras partido, de menor a mayor y pasando por distintas posiciones. Sand, además de terminar con seis goles, clarísimo a la hora de retroceder y hacer jugar a sus compañeros. Orsini, errático y peleado con el arco. Contó con dos situaciones (de cabeza) inmejorables. Abajo, prolijos los cuatro. Lautaro Morales pudo haber sido expulsado sobre el cierre, pero Espinoza la perdonó la vida.

Se viene Gremio, y la obligación no sólo de ganar en Brasil para seguir con vida en la Sudamericana, sino de esperar que luego los brasileños pierdan algún punto ante los débiles Aragua y La Equidad. Complicado. Y luego sí, analizar el futuro. Quizá para ello, no falte tanto como se imagina. El Diablo metió la cola, eso sí. Y los ánimos, cuando son golpeados de esta manera, pegan fuerte.

Todavía sueña

Con un equipo alternativo y muchos juveniles, Lanús mostró una versión mejorada en Paraguay y le ganó con total firmeza 1-0 a La Equidad. El único tanto lo marcó Lucas Vera en el primer tiempo, tras una gran jugada colectiva. En la próxima fecha de la Sudamericana, el Grana se juega a todo o nada frente a Gremio en Brasil, que viene de golear 8 a 0 a Aragua y tiene puntaje perfecto.

Durante la primera etapa, y pese a que La Equidad insinuó querer jugar en campo rival, con algunos remates aislados de media distancia, todo se fue volviendo de color Granate con el correr de los minutos. Es que este Lanús alternativo, con un juego dinámico, concentración en la marca, compromiso para recuperar y también para jugar, fue haciendo méritos para ponerse en ventaja.

Le costó aceitar el último pase, es cierto, pero siempre intentó. Con Esquivel como principal bandera a la hora de generar juego y pedirla siempre, la visita se acercó al arco rival con jugadas aisladas y un dominio total. Hasta que a los 26, tuvo su recompensa. La inició, como siempre Esquivel, con un pase frontal para que el Flaco López descargue de primera con categoría y que Lucas Vera defina con una gran sutileza ante la salida del arquero Bonilla.

Golazo del Grana, merecido 1 a 0 y ventaja en el marcador que era un fiel reflejo de lo que fueron los primeros 45 minutos. A los colombianos no se les cayó una idea para llegar al arco de Lucas Acosta.


Sólido en todas sus líneas, ante un adversario desordenado y agresivo en cuanto a las faltas que cometió durante todo el encuentro, en la segunda parte no hubo modificaciones en el trámite. Lejos de Acosta, los colombianos tuvieron una noche para el olvido. Y los pibes de Lanús, le sacaron fruto a la oportunidad que les brindó Zubeldía para mostrarse.

Además de un incansable Esquivel, Matías Pérez le brindó la seguridad que le venía costando conseguir a la zaga central. Y arriba, otro que rindió fue el correntino López, quien aguantó todo lo que estuvo a su alcance y mostró movimientos interesantes. Si bien no le sobró nada en cuanto al resultado, el Grana fue ampliamente superior. De haber estado fino en el tramo final de cada ataque que generó, la ventaja hubiese sido superior sin ninguna duda. En los últimos 10′ terminó con un hombre más, por la expulsión de Jefferson Mena.


Pensando en su futuro en esta competencia, Lanús deberá visitar a Gremio la próxima semana, con la obligación de sumar de a tres si aspira a seguir con posibilidades de conseguir el primer puesto. Los brasileros, con puntaje perfecto y una diferencia de gol inalcanzable, son los máximos candidatos a pasar, aunque en el fútbol nunca está dicha la última palabra.

No le encuentra la vuelta

En un partido parejo, Boca aprovechó un nuevo error de Lanús en pelota parada y gracias al cabezazo solitario de Carlos Izquierdoz, a los 29 del segundo tiempo, se impuso por 1 a 0 en la Bombonera. De esta manera, el equipo de Zubeldía sumó su cuarta caída consecutiva en la Copa de la Liga y quedó a la espera de un milagro para conseguir su clasificación.

Cuando andas de malas, todo cuesta y se sufre más. Por eso, el mínimo detalle en cualquier área termina siendo clave para el desenlace del partido. Y esta, no fue la excepción. Si bien Lanús no brilló, como hace rato viene sucediendo ya, no ligó a la hora de concretar la gran cantidad de situaciones clarísimas para marcar en el arco contrario. Y del otro lado, Morales tuvo buenas intervenciones, pero otra falla defensiva desembocó en otra derrota. Sí, de pelota parada.

Sensaciones encontradas para este Lanús que no logra encontrarle la vuelta a este momento duro que le toca atravesar. Por un lado, una nueva derrota que duele y mucho. El equipo de Zubeldía tenía, hasta hace algunas semanas, la clasificación en el bolsillo. Pero partido a partido, todo se fue disolviendo a tal punto de ahora quedar a la deriva y a la espera de un milagro.

Luis sigue cambiando de nombres, de esquema, de modos, pero no le encuentra la vuelta. En la Bombonera, se retrasó durante los primeros minutos, le dio la pelota al Xeneize y se dedicó a esperar. Le salió bien, ya que Boca se fue poniendo nervioso y perdiendo pelotas en campo propio que le daban chances concretas a Lanús de llegar con peligro al arco de Rossi.


Es cierto, el Grana nunca fue protagonista, pero entendió las formas. No le alcanzó, pero esa es otra historia. ¿El motivo? No acertó al arco, en ocasiones que no suele fallar. Belmonte ni Sand, en posición neta para marcar, afuera. Pero tampoco tuvo suerte: Thaller, con Rossi a mitad de camino, tuvo el 1 a 0, pero sobre la línea salvó Capaldo. Sí, cuando estás de racha todo se hace cuesta arriba.

En el complemento, Boca salió a jugar de otra manera y otra fue la historia en cuestión. Fueron 15 o 20 minutos de asedio permanente de parte del Xeneize, con llegadas y buenas respuestas de Morales para evitar la caída de su arco. Lanús, con errores propios muy marcados y una sensación constante de peligro en contra, por malas entregas, salidas riesgosas y salvo por De la Vega, el mejorcito en líneas generales, dificultades para controlar la pelota y proponer juego. Pero así y todo, pasó el sofocón y salió de la tormenta, mostró signos de recuperación y se metió en partido.


Sin embargo, lo que construyó se derrumbó rápidamente. Primero, por las dos chances que falló en el área rival (¡Belmonte solo abajo del arco la tiró por arriba!). Y luego, por esa inseguridad propia del momento que atraviesa. De un centro pasado, Aude -flojito en esta oportunidad- dudó y se la entregó mal con el pecho a Morales. La pelota, terminó en tiro de esquina. Y de esa pelota parada, el peor enemigo de Lanús en esta racha endemoniada, llegó el gol y la derrota. Pavón le metió, Izquierdoz se anticipó dejando en el camino a Burdisso que llegó demasiado tarde al cruce, y de cabeza dejó sin chances a Morales. 1 a 0, derrota y otro asterisco para Zubeldía y sus jugadores, claro.

 

Fotos: Pablo Villán

No tiene aguante

Lanús no aprovechó su mejor momento y otra vez se terminó quedando con las manos vacías en el final. Fue 2 a 1 en contra, en La Fortaleza y ante un duro Gremio, claramente superior en el desarrollo. Léo Pereira y un imparable Santos Ferreira fueron los goleadores del conjunto brasileño, mientras que Tomás Belmonte empató transitoriamente. Se complica la Sudamericana para el Granate.

Lanús sigue de racha. Negativa, claro. Sus números, lo dicen todo. De los últimos seis partidos, ganó apenas uno, frente a Aragua. El resto, incluyendo la eliminación de la Copa Argentina por penales ante Patronato, fueron todos dolores de cabeza. Derrotas, frustraciones y un sinfín de equivocaciones que hicieron que un equipo que estaba a flote hace algunas semanas atrás, siga pinchándose y cayendo al vacío desesperadamente. Y sin freno, lamentablemente para Zubeldía y sus dirigidos, que siguen sin encontrarle la vuelta.

Gremio, al igual que Vélez en la previa, era un partido que dentro de la lógica del fútbol podía tener este tipo de desenlace. Más allá de la fuerza que pudo hacer Lanús, de a ratos, ambos rivales demostraron en todo momento estar varios escalones por encima.


Desde el inicio, hasta el final del partido, impusieron toda su categoría. No sólo en nombres, sino en el juego. Inalcanzables para el Grana. Por más amor propio, no parar de correr, intentar, siempre estuvo al borde del precipicio. Sin embargo, en ambos encuentros, hubo momentos claves en los cuales Lanús estuvo a tiro pero no los supo aprovechar. Con el partido 1 a 1, con el envión del empate de Belmonte, falló en el área rival. Y luego, no supo o pudo aguantarlo: desborde, centro atrás y definición precisa de Santos Ferreira para poner el 2 a 1.

Pero no fue en lo único en que se pareció este 2 a 1 en contra al del domingo con el Fortín. De un córner a favor, el equipo de Zubeldía terminó sacando del medio. Mal rechazo de Aude, que luego no pudo frenar al veloz Ferreira, quien hizo todo el resto y se la sirvió en bandeja a Pereira para que ponga el 1 a 0. Sí, otra vez mal parado. Por más presión, esfuerzo y buenas intenciones, errores que se repiten terminan siendo claves para sumar una nueva derrota que ahora lo deja mal parado en la Copa y seriamente comprometido.


¿Mejoró en algo el equipo? ¿Qué se puede destacar a esta altura y con este presente? Lo mejor se vio en el segundo tiempo. Zubeldía movió rápido el tablero y los ingresos de de Quignon -increíblemente suplente- y Orsini dieron sus frutos. A partir de allí, Lanús acorraló a Gremio, le generó varias situaciones de riesgo y sobre todas las cosas llegó al empate. Luego, insistió y casi logra la ventaja. Se quedó en los últimos diez, pero fue por más mérito del equipo brasileño que por errores propios. Otro ítem positivo fue la actitud. Los pibes no pararon de correr, pelearon cada pelota como si fuese la última y estuvieron a la altura de una competencia internacional ante, quizá, el más serio candidato al título.

El futuro es incierto, el panorama muy complicado y el estado anímico pesa semana tras semanas. Boca, en la Bombonera, otro dolor de cabeza para que Zubeldía intente levantar a un equipo que no le encuentra la vuelta.

Quedó mal parado…

Lanús volvió a perder y complicó sus chances de avanzar a los cuartos de final de la Copa de la Liga. Ganaba con gol de Bernabei, pero otra vez cometió errores y lo pagó muy caro. De casi liquidar el partido de la mano de Sand, de un córner a favor lo empató Vélez con Mancuello y sobre la hora, una vez más de una pelota parada, se llevó la victoria gracias un cabezazo de Matías De los Santos. Fue 2 a 1 en contra. Ay Granate…

La parada era complicada. Quizás, con uno de los mejores equipos del campeonato. Incluso, con suplentes, Vélez fue el verdadero protagonista de la mañana en La Fortaleza desde el primer minuto. Intenso, dinámico, y con jugadores de jerarquía, el equipo de Pellegrino a lo largo de los 90 minutos fue justo vencedor.

En apenas 15 minutos, explosivo de mitad de cancha hacía adelante, la visita tuvo dos chances netas para abrir el marcador, pero Morales respondió con altura ante Mancuello, primero, y luego frente a Orellano. Con el objetivo de asfixiar al Granate, Vélez se hizo dueño del encuentro. Presión alta, bien parado atrás y con intenciones concretas de siempre buscar el arco contrario.

Por su parte, Lanús pagó caro el poco recambio que cuenta en su plantel y el hecho repetir 8 de 11 jugadores en cancha con respecto al triunfo en Venezuela, el jueves pasado. Lento, previsible y sin sorpresa. Apenas un cabezazo de De la Vega desviado y un remate de Aguirre, fueron las llegadas que contó el equipo de Zubeldía. El 0 a 0 le quedaba perfecto, a la hora de hablar de merecimientos.

Sin embargo, en el complemento, las cosas iban a cambiar bastante. Como en la última Sudamericana, el Granate en base a la efectividad iba a conseguir la ventaja cuando parecía algo alocado. A los tres minutos, De la Vega pinchó la pelota al segundo palo, Sand ganó de arriba y de cabeza la dejó picando en el punto penal para que Alexandro Bernabei, de derecha, estampe el 1 a 0.

Arrancaba otro partido. Vélez no digirió el golpe, se puso nervioso y ciego a la hora de definir cada ataque. Lanús se retrasó y lo aguantaba. Quizá de contra, podía liquidar la historia. Y cuando todo parecía muy tranquilo, sin sobresaltos importantes, a los 29 iba a darse otro giro en este encuentro.

Paloma Pérez presionó la salida del Fortín, dejó a un Sand exhausto a esa altura (vale mencionar que venía de jugar todo el partido contra Aragua), mano a mano con el arquero Domínguez y cuando todos esperaban el grito del correntino, Abram llegó a taparle el tiro y la pelota se terminó yendo al tiro de esquina. De ese córner mal pateado por Bernabei a las manos del arquero, todo se vino a pique para Lanús. Sí, Vélez lo iba a agarrar mal parado al Granate, ¡a 15 del final y ganando en su cancha! Y de contra, lograría la igualdad con una excelente definición de Mancuello. Inatajable.

El empate, a esa altura, tenía gusto amargo, pero se podía digerir. El peor trago llegaría a los 44. Pelota parada en contra, centro que cae entre los dos centrales Granates, Pérez y Thaller, pero ninguna llegó a rechazar. Apareció solito De los Santos, y de cabeza clavó el 2 a 1. Errores claros, reiterados, que cuestan horrores para este Lanús, que pasó de ser número puesto en la próxima ronda a pender de un hilo para clasificar.

Se viene Boca, en La Bombonera, y Talleres, en casa. Dependerá exclusivamente Zubeldía y sus jugadores, prueba de fuego, en todo sentido. Sobre todo, pensando en el futuro.

Con la misma moneda

A Lanús le costó mucho, pero ganó al final en Venezuela en su debut copero. ¿El gol? ¡Sí, de pelota parada! Después de tantas pálidas por esa vía, esta vez el equipo de Zubeldía pudo sumar de a tres con un cabezazo del correntino José Manuel López. Aragua jugó todo el segundo tiempo con uno menos por la expulsión del panameño Stephens. El Grana ligó sobre el cierre, luego de intentar sin demasiados recursos. Alivio y envión anímico pensando en lo que se viene.

El cabezazo del correntino López es alivio. Inmenso, sin exagerar. Es saber que este plantel venía herido, lastimado. Y necesitaba una alegría como ésta. Que no ganar, con uno más todo el segundo tiempo, era perder. Era seguir cayendo hacia un vacío sin final. Era alimentar a las hienas y acumular malos resultados que ya ponía incómodo a más de uno.

Por eso, el gol fue explosión. De todo el banco de suplentes, de ese abrazo que quedará enmarcado para siempre entre Sand y Zubeldía, solos, mientras todos corrían para amontonarse en el córner. Las rachas están para cortarse, y si primero había que saber sufrir, con fallo en contra del clásico y todo, bienvenido sea para Lanús. Porque necesitaba de un mimo como éste. Arrancó una seguidilla de partidos bravos, y más allá que no se jugó bien, había que traer los tres puntos de Venezuela para no perderle pisada a Gremio, que ganó en su debut y ahora será el rival de turno en una semana.

Pero hablemos del juego. El partido fue de un nivel bajo, en todo sentido. Más allá de algún chispazo de Lanús en los primeros 20 de la etapa inicial, con alguna arremetida de Bernabei, con el correr de los minutos todo se fue apagando. El Grana, como en otras ocasiones, fue de mayor a menor. Cayó en los errores clásicos, en no tener explosión ni sorpresa, y en depender de alguna individualidad ofensiva. Cosa que no pasó.


Aragua, por su parte, salvo en una jugada preparada que fue interesante, jamás inquietó. Flojísimo, netamente limitado, por donde se lo mire, lo cual empeoraba la actuación del equipo de Zubeldía, que ¿sorpresivamente? seguía sin encontrar respuestas.

En el complemento, de entrada, iba a suceder algo que pintaba una leve sonrisa en el rostro de Zubeldía y compañía. El panameño Alfredo Stephens vio la tarjeta roja por una tremenda patada sobre el rostro de José Luis Gómez. Sí, Lanús jugaría toda la segunda etapa con un futbolista más. Una ventaja que, con el correr de los minutos, se transformaría en un arma de doble filo.


Si bien el Grana tomó control absoluto del juego y de las acciones, los caminos se fueron cerrando y las ideas, desapareciendo. El DT del Grana metió un sinfín de modificaciones, pero todo terminaría en centro y esperar el milagro. Ni Sand, ni Burdisso, siempre por la vía aérea, pudieron destrabar el cero en cuestión. Pero la tercera, sí, sería la definitiva. Otro centro llovido y pasado de Orozco, desembocó en un gran salto del recién ingresado: José Manuel López. El juvenil tomó carrera, se impulsó con fuerza y de cabeza la mandó a guardar. ¡A los 44! Y de pelota parada, siempre sufrida en campo propio. Fue triunfo, pero con muchos asteriscos. Se viene Vélez, luego Gremio. Habrá que cambiar Luis, seguir probando. Que el árbol no tape el bosque.

Buscar espacios y aprovechar las contras

Aragua FC será el primer rival que tendrá Lanús en esta nueva edición de la Copa Sudamericana 2021, y al mejor estilo de Fortaleza Granate, armamos un pantallazo completo del conjunto venezolano. Para eso, charlamos largo y tendido con el periodista local Carlos Quintero, de El Mundo es un Balón, quien nos aportó datos interesantes para tener en cuenta.

En primer lugar, haciendo un repaso de su historia, podemos marcar que el Aragua FC es un equipo del estado de Aragua, con sede en la Ciudad de Maracay, a dos horas de Caracas, que juega en el Estadio Olímpico Hermanos Ghersi Páez, con una capacidad para 16 000 espectadores. Fue creado en el 2002, y desde el 2005 se mantiene en la Primera División siempre en crecimiento. Y si bien no es de los grandes clubes del país, hace varios años que viene haciendo las cosas bien. Ganó una Copa de Venezuela en 2007, pero su gran deuda pendiente es sumar una estrella en el torneo más importante que es el campeonato local.

Será su tercera participación en Copa Sudamericana, la segunda de manera consecutiva. La primera había sido allá por el 2008, y recién el año pasado logró clasificar nuevamente, siempre de la mano de Enrique García, su entrenador y ex capitán, quien dirige al equipo desde hace tres años (60 partidos cumplidos el último encuentro, en el cual Aragua igualó 0 a 0 frente a Deportivo La Guaira, último campeón, en el inicio del campeonato).

Aragua FC eliminó en primera fase a Mineros de Guayana, tras caer 1-0 como local y ganar 2-1 fuera de casa en la vuelta, clasificando por los goles de visitante de Rivillo y Stephens.

Con respecto al funcionamiento y estilo de juego, Aragua es un equipo muy práctico, muy ordenado tácticamente. Le gusta darle la pelota al rival, no le interesa tener el protagonismo del partido, pero cuando su rival pasa la línea del medio automáticamente va a comenzar a presionar para no dejar jugar y recuperar el balón. No se caracteriza mucho por elaborar, pero si por intentar lastimar por medio de un juego rápido. Busca los espacios y aprovecha las contras muy bien. Es un equipo pensante. Juega con cuatro defensores, dos mediocampistas en una primera línea, dos volantes rápidos por las bandas. Y luego puede variar, con un 4-4-2, o un 4-2-3-1.

Por otro lado, a la hora de hablar de sus principales figuras y nombres más importantes en el plantel, destacó varios aspectos a tener cuenta.

Rafael Arace: regresó al equipo tras su paso por el fútbol chileno, y se caracteriza por correr muchísimo y tener un gran despliegue. Es uno de los jugadores más interesantes que tiene el Aragua.

Daniel Rivillo: lateral derecho, tiempista y experimentado. Cuando ataca, lo hace con mucho criterio y además es muy bueno en la marca. Le metió un gol a Lanús en la Copa del 2017, empate 1 a 1 entre el Grana y el Zulia.


Yhonattan Yustiz: cuenta con un arquero que atraviesa un gran momento a tal punto que fue convocado a la Selección: su capitán. Con Octavio Zapata en la zaga central, gana en el juego aéreo ya que suma mucha altura (1.90 cm).

Arriba, Héctor Pérez es su delantero goleador, histórico futbolista del Aragua, quien no se caracteriza por su velocidad, pero sí por su entrega y saber aguantar la pelota de espaldas al arco contrario. En el medio, José Torres es uno de los que mejor maneja la pelota en el fútbol venezolano. Tiene muy buena pegada, y juega habitualmente como enganche. La sorpresa del Aragua es el panameño Stephens (1.81 cm), quien llegó hace poco al club, juega de delantero, es muy movedizo, presionar y desgasta mucho a la defensa rival.

En el campeonato de la Primera División Venezolana, debutó el domingo 11 de abril con empate 0-0 ante Deportivo La Guaira, en condición de visitante. Tres días después de jugar con el Granate, será local de Gran Valencia por la segunda fecha.

Del último compromiso, el entrenador Enrique “Kike” García introduciría dos cambios: los ingresos de Homero Calderón y José Torres, en reemplazo de Pedro Álvarez y Héctor Pérez, su histórico goleador.

El probable once para recibir este jueves a Lanús sería con Yustiz; Rivillo, Arquimedes Hernández, Moisés Acuña, Manríque; Homero Calderón, Andrés Hernández; Arace, José Torres, Duche; Stephens.